sábado 28 de marzo de 2009

AIP (96): Cientos de ballenas sepultadas repentinamente en diatomeas

Se ha hecho un extraordinario descubrimiento de fósiles en Perú: 346 ballenas sepultadas en tierra diatomácea. La conservación de estas ballenas es tan prístina y completa que los autores del artículo en el número para Feb. 2004 de Geology1 concluyen que las ballenas tuvieron que ser sepultadas rápidamente, en el curso de días o semanas. Si es así, esto representa una velocidad de acumulación de diatomeas muchas veces mayor que en los océanos modernos.

Frústulos de diatomeas.
Ilustración de Ernest
Haeckel. Kunstformen der Natur.
Bibliographisches Inst., Leipzig (1904).

Los autores observan algunas características asombrosas de este yacimiento de fósiles:

  • Condición: Los esqueletos de ballenas están «conservados en condición prístina (huesos articulados [es decir, todavía unidos] o al menos estrechamente asociados), en algunos casos incluyendo las barbas de ballena conservadas».
  • Detalles finos: «La ballena más completa (WCBa 20) estaba totalmente articulada; el detalle microscópico de sus barbas estaba también conservado ... y hay un reemplazo de mineral pesado negro de la médula espinal y de algunos discos intervertebrales. No había minerales semejantes en el sedimento alrededor. Estos tejidos no óseos estaban todavía presentes cuando la ballena quedó completamente sepultada». También se encontraron otros ejemplos de barbas de ballena, la delicada estructura de filtrado que se encuentra en la boca de la ballena.

«... en algunos casos incluyendo las barbas de ballena conservadas».
Foto cortesía de NOAA
  • Extensión vertical: «Las 346 ballenas en el interior de aproximadamente ~1,5 km2 de área explorada no fueron sepultadas como un evento, sino que fueron distribuidas de manera ininterrumpida a través de una sección sedimentaria de 80 m de grosor». Debido a que se encontraron distribuidas de manera uniforme desde el fondo hasta la parte superior de la formación, las condiciones en que fueron sepultados tienen que haber sido también uniformes.
  • Estratos no laminados: «El sedimento diatomáceo carece de laminaciones primarias repetitivas, y en cambio es fundamentalmente masivo, con laminaciones y moteados irregulares». En otras palabras, no se debió a un proceso cíclico, como el cambio anual que produce anillos en los troncos de los árboles.
  • Ausencia de bioturbación: El depósito no ha quedado alterado por pequeños organismos. «No hay señales de bioturbación por parte de invertebrados en el sedimento que contiene las ballenas.» Aparentemente no tuvieron oportunidad para ello, debido a la celeridad del suceso.
  • Diatomeas intactas: «Si la mayoría de las diatomeas se disuelven antes de quedar preservadas en el sedimento, sería de esperar encontrar frústulos en todas las etapas de disolución. Las diatomeas en el sedimento diatomáceo de Pisco están a menudo rotas, pero el estudio SEM indicó una preservación fina, sin señales significativas de disolución. ... En las aguas someras de la Formación Pisco, las diatomeas fueron probablemente sepultadas demasiado rápidamente para que se diera mucha disolución». Los autores observan que en depósitos coetáneos de diatomeas, sólo un 2–3% de los frústulos (valvas silíceas) permanecen generalmente sin disolver, hasta un 24% en casos especiales en la Antártida.
  • Aguas de tormenta: Había algo violento en marcha cuando fueron sepultadas. «Indicadores de depósitos de tormenta, como estratos entrecruzados formando montecillos, indican que los sedimentos se depositaron por encima de la base de las olas de tormenta.»

Un solo evento: No hay indicadores de que el enterramiento se extendiera durante años. «No hay varvas ni otras laminaciones cíclicas, sino laminaciones y moteados de color blanco consistentes principalmente de diatomeas (5%–10% de arcilla), mientras que la masiva diatomito gris circundante ... tiene un mayor contenido de arcilla.»

  • Cantidades: «Las ballenas aparecen en grandes cantidades, 30–300 individuales por kilómetro cuadrado de exposición superficial ... y están totalmente articuladas ... hasta desarticuladas pero con los elementos esqueléticos todavía estrechamente asociados». Esto indica que probablemente haya muchas más que las 346 ballenas que ellos descubrieron en su área de estudio.
  • Otras especies: «Los fósiles de vertebrados en la Formación Pisco incluyen tiburones, peces, tortugas, focas, marsopas, osos perezosos, pingüinos y ballenas», pero el área de estudio reveló principalmente ballenas y dientes de tiburones.

Aquí tenemos, desde luego, un descubrimiento paleontológico asombroso, ¿pero qué significa? De entrada, significa que los científicos han subestimado enormemente la velocidad a la que pueden acumularse las diatomeas. Las estimaciones comunes han ido de 10 cm por 1000 años, quizá hasta 260 cm por 1000 años en ciertos casos. Pero en este caso y de forma clara, «Un enterramiento así exige unas velocidades de acumulación de diatomeas de al menos tres o cuatro órdenes superiores de magnitud que lo usual en el océano actual —centímetros por semana o mes, en lugar de centímetros por mil años». La ausencia de bioturbación es otro indicador de que las diatomeas se formaron en cantidades extraordinarias y que sepultaron estas ballenas con rapidez:

En los océanos actuales, los cadáveres de ballenas en el fondo oceánico son rápidamente colonizados por grandes cantidades de carroñeros invertebrados que extraen la carne y comienzan a degradar el hueso. ... También bioturban el sedimento adyacente en busca de compuestos orgánicos lixiviados desde la ballena. este proceso deja desnudo a un esqueleto de ballena en un plazo máximo de unos pocos años. El sedimento que se acumula a un ritmo de unos pocos centímetros por mil años depositaría como máximo unos pocos milímetros de diatomito durante el tiempo disponible para preservar un esqueleto incluso razonablemente completo de ballena. La preservación de tejido no mineralizado no sería una posibilidad realista con este lento ritmo de enterramiento, y no sería probable que ni los huesos quedasen bien conservados.

Por otra parte, este descubrimiento significa que aquí tuvo lugar un gran cataclismo. El repentino enterramiento de tantas ballenas simultáneamente exige considerar una tempestad gigantesca más allá de lo que se observa en la actualidad. Además, la rápida multiplicación de la cantidad de diatomeas significa que tenían alimentación. Los autores encontraron señales de volcanismo en esta región, que hubiera podido proporcionar nutrientes a las microscópicas algas: «La ceniza volcánica, común en los depósitos sedimentarios de Pisco, y la escorrentía del continente hubieran contribuido hierro y otros nutrientes». Esto sugiere que estaban ocurriendo erupciones volcánicas durante aquel mismo tiempo. Por cuanto estas especies de diatomeas se forman generalmente en aguas más profundas, los autores creen que las corrientes hubieran arrastrado enormes cantidades de valvas de diatomeas y las hubieran concentrado en bahías de aguas someras donde quedaron atrapadas las ballenas.

La formación Pisco está atribuida al Mioceno-Plioceno en la columna geológica. Los autores descartan dos hipótesis alternativas para la conservación detallada de las ballenas: (1) anoxia (que se ahogaron), y (2) una cobertura de esteras de diatomeas. La única explicación que queda es un enterramiento rápido.


1Brand, Esperante, Chadwick, Porras y Alomia, «Fossil whale preservation implies high diatom accumulation rate in the Miocene–Pliocene Pisco Formation of Peru», Geology Vol. 32, No. 2, pp. 165–168, doi: 10.1130/G20079.1.

El partido actualista-evolucionista (Lyell + Darwin) no se basa en la geología empírica. Y lo que aquí se comunica es un excelente trabajo de investigación de campo realizado por creacionistas y catastrofistas, incluyendo a Arthur V. Chadwick y otros académicos del Geoscience Research Institute de Loma Linda, dedicados a investigación de campo de una calidad ejemplar y que publican, como en este caso, en revistas reconocidas. Esto no debería sorprendernos. Incluso la institución que publica este artículo, la Sociedad Geológica de América, que el mes pasado [en 2004] lanzó una campaña contra un libro de geología creacionista que se vendía en la librería del Parque del Gran Cañón del Colorado (véase 8/01/2004), rinde homenaje esta semana a un geólogo pionero en el número de este mes [de 2004] de GSA Today, Clarence King (1842-1901) – un catastrofista. Y este «geólogo pionero del Oeste» no estaba solo en su punto de vista:

King estaba convencido de que el actualismo de Lyell, una teoría de gradualismo y de constancia de los procesos, no podía explicar la evolución geológica de la región que él había explorado, especialmente el vulcanismo efusivo del Cenozoico superior ni la magnitud de los drenajes de los glaciares. Estos puntos de vista llevaron a que King fuese considerado como catastrofista. Sin embargo, estaba bien acompañado por la mayoría de los geólogos de finales del siglo diecinueve al demandar mayores variaciones tanto en ritmos como en intensidades de los procesos que los que predicaba Charles Lyell. King creía también que la evolución no procedía a un ritmo constante. Combinando catástrofe y «adaptatividad», propuso que lo primero era una parte integral de la causa de los cambios. La destrucción del equilibrio biológico engendrado por los cambios cataclísmicos contribuyó a rápidos cambios morfológicos entre lo que él denominó «especies plásticas» ... En esencia, King proponía una combinación de las ideas de Darwin sobre selección natural con el ritmo variable de cambio de los procesos geológicos. Empleando datos sobre fusión de rocas recogidos en el Laboratorio Físico del USGS, King (1893) trató de avanzar hasta una nueva precisión la estimación de Kelvin de la edad de la Tierra deducida del enfriamiento terrestre, y calculó una edad máxima de 24 millones de años. Dada esta corta edad, quedaba un tiempo insuficiente para construir un registro geológico lyelliano de la región del Paralelo Cuarenta.

King llegó a sus conclusiones basándose en sus trabajos en los montes de Sierra Nevada [que se extienden por los estados de California y Nevada]. Así, aunque Clarence King aceptaba alguna forma de evolución, desde luego no era actualista, y su determinación de una edad reciente para la tierra sólo pudo contribuir a la frustración que Lord Kelvin producía en Charles Darwin y sus incondicionales. (Darwin se refirió al límite sobre la edad de la tierra calculado por Kelvin como un «odioso espectro» y uno de sus «apuros más graves» debido a que no le daba el tiempo suficiente para la evolución.) La cuestión es que los autores de este artículo no son los primeros en indicar características geológicas que refutan el actualismo. ¿Por qué queda nadie que siga aceptando un concepto tan infundado?

Si las ballenas del Perú fuesen un caso aislado, sería ya suficiente para inquietar a los actualistas. Pero se han encontrado otros yacimientos parecidos. Uno de los destacables es el yacimiento más grande del mundo de diatomito cerca de Lompoc, al norte de Santa Bárbara, California. Docenas de ballenas y miles de millones de arenques yacen sepultados también allí con indicaciones de un rápido enterramiento y con presencia de cenizas volcánicas. ¿Podrían estar relacionados estos yacimientos de distintas partes del mundo? En tal caso, ¿qué significaría esto? Si conectamos los puntos, desde luego lo que sale no es un gradualismo actualista.


Belleza, elegancia, resistencia — un diseño esmerado evidente en las diatomeas. Ilustración de Haeckel, Kunstformen der Natur (1904).

Las diatomeas (véase también las entradas en inglés 19/02/2003 y 19/03/2002) son ejemplos asombrosos de belleza, elegancia, resistencia y diseño por sí mismas. Tratar de imaginar las incontables miríadas de estas diminutas joyas implicadas en tales capas de fósiles es un ejercicio que lleva al pasmo.


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Hundreds of Whales Buried Suddenly in Diatoms 2/02/2004
Redacción: David Coppedge © 2004 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org