Tres dominios de la piruvato quinasa - su configuración
determina la especificidad de su función.
Imagen: Dicky2206
La frase «el big bang de las proteínas» es reminiscente de la historia del «big bang de la biología» que apareció hace más de seis años (véase 16/10/2002). Un equipo de científicos en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaigne afirma que «después de largas eras de evolución gradual, las proteínas experimentaron repentinamente un “big bang” de innovación. La revista Astrobiology Magazine decía: «Un nuevo estudio de proteínas, las máquinas moleculares que hacen funcionar toda la vida, también arroja luz sobre la historia de los organismos vivientes».
¿Que potencia tuvo el presunto big bang de las proteínas? Esta teoría parece querer explicar unos contrarios simultáneamente: la combinación y la escisión:
Las regiones activas de muchas proteínas, llamadas dominios, combinadas entre sí o escindidas para producir una multitud de nuevas estructuras que nunca se habían visto antes. Esta explosión de nuevas formas coincidió con la creciente diversidad en rápido aumento de los tres super reinos de la vida (las bacterias, los microorganismos conocidos como arquea; y los eucariontes, el grupo que incluye los animales, las plantas, los hongos y muchos otros organismos).
La evolución parecería haber generado rápidamente una multitud de «arquitecturas» con diversas funciones. Creen que todo sucedió por cambio y selección natural, pero los autores usaban el lenguaje conceptual del diseño, describiendo los dominios proteicos como «engranajes y motores que permiten que las máquinas proteínicas funcionen». La innovación que estaban describiendo iba más allá de meras secuencias de aminoácidos. Involucra las formas tridimensionales de los dominios proteicos, o módulos, cuyas funciones están ligadas a sus configuraciones.
Los módulos «han persistido porque realizan tareas cruciales beneficiosas para el organismo que las hospeda», decía el autor principal. Por ello evolucionaron explosivamente, según esta idea, y luego no cambiaron durante centenares de millones de años. «Estos módulos son resistentes a los cambios, están sumamente integrados y se usan en diferentes contextos», decía, implicando que son resistentes a la evolución.
Los autores situaban los dominios proteicos en una línea cronológica evolutiva. Discernían un cambio, lento y gradual y, luego, un bang:
«Exactamente en el momento del big bang», dice el autor, muchos de los dominios combinados comenzaron a escindirse entre sí, creando otra vez numerosos módulos de dominios simples. Pero estos nuevos módulos eran mucho más eficientes y especializados que sus antiguos predecesores.
«Esto tiene mucho sentido», decía Caetano-Anollés. «Al volverse uno más complejo, uno querría proceder a un ajuste fino de las cosas, hacer las cosas de una manera más particularizada» ...
«Esta explosión de diversidad permitió a los eucariontes hacer cosas con sus proteínas que otros organismos no podían», decía Caetano-Anollés.
Gustavo Caetano-Anollés es profesor de bioinformática en la Universidad de Illinois. El artículo estaba basado en un comunicado de prensa de la Universidad, que también afirmaba que este estudio «arroja luz sobre la historia de los organismos vivientes».
Una vez más resulta evidente la propensión de los evolucionistas a encontrar milagros en explosiones, y a hacer comulgar al público con piedras de molino. Si alguien cree que esto «tiene mucho sentido», esto sólo demuestra el poder de una información constantemente sesgada de los medios de comunicación dominados por el materialismo. ¡Lo que hacen aquí es tratar de hacer pasar datos contrarios a la evolución como una historia positiva sobre la evolución! Para un antídoto inmediato contra esta dosis de veneno mental, invitamos al lector a leer El origen del primer sistema vivo.
Además, se procede a personificar a las bacterias como particularizando y realizando un ajuste fino a su maquinaria para poder hacer cosas. Pero esta clase de discurso no es permisible en un contexto materialista. El lenguaje teleológico, cualquier insinuación de propósito, están fuera de lugar. Como gota de agua que colma el vaso, la revisa Astrobiology Magazine, una empresa de la NASA costeada con fondos públicos, afirmaba que estos investigadores «usaron estructuras proteínicas para adquirir conocimientos de los acontecimientos evolutivos» y pretendía que esto «arroja luz sobre la historia de la vida en la Tierra». Estas frases suenan muy bien, pero carecen totalmente de fundamento y de sustancia.
Fuente: Creation·Evolution Headlines - Shedding Light on the Protein Big Bang Theory 13/03/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org

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