martes 14 de abril de 2009

Los estudios sobre Selección Natural, basados en malas estadísticas

30 marzo 2009 — Cientos de estudios que pretenden dar una exposición de la selección natural pueden estar errados, dicen científicos de Penn State y de Japón. PhysOrg informaba hoy que «diversos métodos estadísticos comúnmente usados por biólogos para detectar selección natural a nivel molecular tienden a producir resultados incorrectos». Muchos estudios de evolución humana se han apoyado en estos métodos defectuosos. Si los métodos son incorrectos, las conclusiones no son fiables. «Naturalmente, no diríamos nunca que la selección natural no está sucediendo, pero sí decimos que estos métodos estadísticos pueden llevar a los científicos a hacer inferencias erróneas», decía Masatoshi Nei (Penn State), el director del análisis.


Mutación génica en el ADN. Hay una discrepancia
entre las ubicaciones selectivas predichas y las observadas, y no
hay correlación previsible entre mutación y selección natural.
Ilustración: David Hall

La asociación de la selección natural con cambios genéticos que resultan en la sustitución de un diferente aminoácido en una proteína es una suposición poco fiable. «En realidad, la mayoría de sustituciones de aminoácidos no llevan a cambios funcionales, y el cambio adaptativo de una proteína ocurre a menudo por una rara sustitución aminoácida», decía Nei. «Por esta razón, los métodos estadísticos pueden llevar a conclusiones erróneas

Los autores reexaminaron un artículo de 2007 por Yokohama (véase Cómo NO demostrar la evolución positiva) que según Austin Hughes (Universidad de Carolina del Sur) se jactaba el año pasado representaba la forma adecuada de inferir la selección positiva. Hughes mismo había excluido la validez de las estadísticas que se usaban para establecer una selección natural, diciendo que «cada año se publican miles de artículos que pretenden dar prueba de evolución adaptativa solo sobre la base de análisis mediante ordenador, sin prueba alguna tocante a los efectos fenotípicos de mutaciones pretendidamente adaptativas». Había señalado el artículo de Yokohama como una excepción, como un estudio «sólidamente fundado en biología». Pero ahora estos científicos parecen haber demostrado que incluso este caso estaba mal fundamentado. No había correlación entre las ubicaciones predichas de selección y las determinadas por experimentos —afirman que Yokohama encontró falsos positivos.

¿Qué es lo necesario para investigar con más exactitud la selección natural? El equipo de Nei afirmaba que los científicos deberían emparejar los datos estadísticos con datos experimentales siempre que sea posible. Pero esto es difícil y caro. El artículo concluía con estas palabras: «Los científicos generalmente no usan datos experimentales porque estos experimentos pueden ser difíciles de realizar y porque toman mucho tiempo

El título del comunicado de prensa de Penn State está visible en el sitio web de noticias de Penn State Live, pero el vínculo no funcionaba en la fecha que se publicó esta entrada. El artículo apareció en la Edición Avanzada de PNAS del 1 de abril.1


1. Nozawa, Suzuki and Nei, «Reliabilities of identifying positive selection by the branch-site and the site-prediction methods», Proceedings of the National Academy of Sciences, publicado en línea antes de su impresión, 1 de abril de 2009, doi: 10.1073/pnas.0901855106.

Esto, ¿lo dirán acaso a los estudiantes de bachillerato? Recordemos el montón de papeles que el partido darwinista amontonó para la vista del juicio de Dover donde daban «pruebas» de la evolución —todo ello no era más que vacías especulaciones escondidas tras recónditas fórmulas estadísticas de parte de científicos no dispuestos a pagar el precio de aplicar el método experimental para conseguir prueba científica válida. Así se apoya el gran mito del darwinismo. Eliminemos las malas estadísticas no fundamentadas sobre datos reales, eliminemos el cuentismo y la suposición de la evolución que se dan como prueba de evolución, y todo este montón de pliegos de «pruebas» desaparece. Observemos que, para cubrir sus espaldas, este equipo de Penn State tuvo que decir: «Naturalmente, no diríamos nunca» que la selección natural es un proceso exagerado y nebuloso. Y un farol de los darwinistas. Todavía es hora de que los estudios prueben que la Ley de Darwin de que Las Cosas pasan Porque Sí puede crear mariposas del barro sin un poder guiado por un propósito lleno de inteligencia. Los creacionistas tenemos montones de pruebas. Comenzando por el mismo lector de estas líneas, la maravilla de su conciencia de sí mismo, de su capacidad de comunicar sus pensamientos y de recibir comunicación de los pensamientos de otros mediante el lenguaje, la capacidad de admiración ante la maravilla de la vida y de la belleza de la creación. La capacidad de juzgar y de distinguir entre aquello que es bueno y malo, justo e injusto. La capacidad de recibir el testimonio divino acerca del pasado, presente y futuro, incluyendo la explicación divina de la entrada del mal en el mundo y del remedio divino para el mismo. Todo un universo de pruebas.


Lectura adicional:


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Natural Selection Studies Based on Bad Statistics 30/03/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación:
Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org

domingo 12 de abril de 2009

VIDEO: El Tiktaalik — ¿un coregónido deformado?

Hace tres años se anunció a bombo y platillo el descubrimiento de un fósil que se interpretó como una transición entre los peces y los anfibios. Desde este blog y la web de SEDIN se informó y analizaron las declaraciones de evolucionistas como Neil Shubin, en Descubrimiento del «pezópodo» — un «eslabón perdido» y en artículos a los que se puede acceder desde el enlace «TIKTAALIK». Recientemente ha aparecido una aportación en forma de video que documenta la clara posibilidad de que este fósil podría ser sencillamente un coregónido fosilizado deformado.

A la luz de las advertencias del antropólogo evolucionista Tim White en un artículo que se publicó en Science el 28 de marzo de 2003 (que se comenta en Los huesos del hombre primitivo: La deformación geológica y la variación natural pueden remedar la diversidad), donde se extiende acerca de la deformación geológica de los fósiles como un factor que no debe ignorarse, presentamos el siguiente video donde se documentan ciertos factores que llevarían a descartar la interpretación evolutiva del Tiktaalik, y a identificarlo como el posible resto de un coregónido como el Sheefish o Inconnu, peces muy similares a los salmónidos, que se encuentran en las mismas latitudes y circunstancias del entorno del hallazgo del Tiktaalik. Pedimos disculpas por la mediana calidad del video, que sin embargo consideramos como una aportación vital en medio de tantas pretensiones carentes de fundamento en el mundo de la paleontología.


video
El Tiktaalik — ¿Un coregónido deformado?

Con permiso de Ichthmus153
Voiceover por S. Escuain


Fuente:
Youtube - Ichthmus153 - Tiktaalik or coregonid? 26/02/2009
© 2009 Ichthmus
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org

viernes 10 de abril de 2009

Los peces fósiles tensan el tiempo evolutivo

26 marzo 2009 — ¡Pregunta rápida! ¿Cuándo fue la Edad de los Peces? Si has contestado «el Devónico», has acertado según los libros de texto y los museos, pero, ¿dónde están los datos? En el diorama del Museo Smithsoniano, que representa los mares del Silúrico, el período precedente al Devónico, vemos crinoideos, trilobites, corales y nautilos, pero ningún pez. Es posible que haya llegado el momento de cambiar las representaciones artísticas y los libros de texto. Se ha encontrado un pez con todas sus aletas, mandíbulas y todo, en roca Silúrica en China.


Diorama de la Era Silúrica. Según la línea cronológica
darwinista convencional, los peces no habían aparecido.
Museo Smithsoniano, Washington, D.C.

Antes del anuncio en Nature,1 los únicos datos provisionales de un pez gnatostomado (mandibulado) del Silúrico superior eran unos fragmentos de cabeza con una fecha asignada de 416 millones de años (Ma). Ahora, un fósil casi completo de un pez mandibulado que los descubridores han llamado Guiyu oneiros empuja la fecha a tres millones de años antes, bien adentro del Silúrico. El hecho de que se trate de un pez plenamente esqueletado significa que sus predecesores no peces tuvieron que haber evolucionado, según la teoría de Darwin, mucho más antes que esto. «Como el más antiguo sarcopterigio articulado, el nuevo taxón da indicios acerca del origen y de la temprana divergencia de los osteictios [peces óseos], e indica que la fecha mínima para la divergencia actinopterigia–sarcopterigia tuvo lugar no posteriormente a hace 419 millones de años», dicen los autores. «No posteriormente a» se traduce como «probablemente mucho más antes que».

Esto tensa todo el árbol genealógico de los peces. Antes de la divergencia entre los actinopterigios (lo que incluye la mayoría de las especies conocidas de peces) y los sarcopterigios (peces pulmón, el celacanto, y todos los cuadrúpedos, incluyéndonos a los humanos), se supone que hubo unos puntos de ramificación dentro de los osteictios (peces óseos) y los condrictios (peces cartilaginosos), y entre los vertebrados mandibulados y los no mandibulados. ¿Hasta qué punto están bien documentados estos principales puntos de ramificación en el registro fósil?

Los osteictios, que se encuadran en dos principales grupos monofiléticos, es decir, los actinopterigios (como los bichires, esturiones, pejelagartos, amias calvas y teleósteos) y los sarcopterigios (celacantos, peces pulmón y tetrápodos), ascienden al 98% de las especies vertebradas vivientes reconocidas. La aparición de los osteictios derivados de otros primitivos gnatostomados es una transición clave en la evolución de los vertebrados, pero esta transición está mal documentada por los descubrimientos fósiles del siglo pasado. Existían vacíos morfológicos fundamentales entre los actinopterigios y los sarcopterigios, y entre los gnatostomados osteictios y no osteictios (los condrictios, acantodianos y placodermos). Esta última década ha visto el estrechamiento de este vacío con descubrimientos de fósiles como del Psarolepis, Ligulalepis y Dialipina, que exhiben fascinantes combinaciones de caracteres gnatostomados osteictios y no osteictios, lo que proporciona nuevas oportunidades para el estudio de la polaridad y evolución de estos caracteres. Sin embargo, la filogenia basal de los osteictios sigue siendo incierta debido a la gran cantidad de estados desconocidos de carácter en estas formas primitivas y a la asignación provisional de restos desarticulados a un solo taxón. Por tanto, es imprescindible conseguir una mejor comprensión de estos peces para la reconstrucción de la parte de la filogenia cercana a la divergencia entre los actinopterigios y los sarcopterigios.

Ahí es donde hace su aparición el fósil Guiyu. Es indudablemente un sarcopterigio. antes de ahora, los paleontólogos evolutivos dibujaban sus árboles filogenéticos del Silúrico con la ausencia de datos de vertebrados mandibulados. Los tres especímenes que se han mencionado más arriba están bien adentro del Devónico, excepto el Psarolepis, «un osteictio indeterminable» que se asigna provisionalmente al Silúrico superior. Ahora bien, Guiyu sitúa uno de los principales puntos de ramificación bien adentro del Silúrico. Fuese lo que fuese que llevase a la evolución de los sarcopterigios, tuvo que suceder en época más temprana, y más rápidamente de lo que se creía antes.

Michael I. Coates (Universidad de Chicago) comentaba acerca de este descubrimiento en el mismo número de Nature.2 «El descubrimiento de un antiguo pez fósil inusitadamente intacto proporciona prueba adicional de que la búsqueda en pos del origen de los vertebrados modernos exige salir del Devónico y pasar al período precedente», comenzaba diciendo. Generalmente, los fósiles más antiguos son incompletos e indistintos, interpretados como «especies conjeturales» a partir de fragmentos, pero éste está muy bien preservado. Coates reconoce que procede de un «parche mal resuelto de la evolución de los vertebrados. Cosa crucial, este brote ictíneo de nuestro propio remoto pasado resulta a la vez inusitadamente intacto y excepcionalmente antiguo».

¿Qué nos dice esto acerca de nuestro conocimiento de las eras del pasado? Después de analizar otros notables descubrimientos modernos, algunos de los cuales presentan unos sorprendentes mosaicos de caracteres, dice que «el mensaje claro es que el origen de los modernos gnatostomados no es, en realidad, un fenómeno del Devónico». Tenemos que añadir algunos peces al diorama del Silúrico. De hecho, en su artículo incluía una ilustración de la década de 1940 de un mar silúrico carente de peces, y decía: «¿Cuántas otras cosas podrían faltar aquí? Debe haber indicios de antiguos actinopterigios (nombre que significa “aletas radiadas”) y de condrictios (tiburones y quimeras) que deben estar merodeando escondidos ahí, en alguna parte de los sedimentos silúricos». Y aquí tenemos otro franco mensaje de Coates: «Al empujar toda una serie de puntos de ramificación en la evolución de los gnatostomados fuera del Devónico y adentro del Silúrico, el descubrimiento del Guiyu señala además que se desconoce una parte significativa de la primitiva evolución de los vertebrados». Y anima a los paleontólogos a examinar de nuevo sus fósiles silúricos y a excavar pruebas que tienen que estar ahí.


1. Zhu, Zhao, Jia, Lu, Qiao y Qu, «The oldest articulated osteichthyan reveals mosaic gnathostome characters», Nature 458, 469-474 (26 marzo 2009) | doi:10.1038/nature07855.

2. Michael I. Coates, «Palaeontology: Beyond the Age of Fishes», Nature 458, 413-414 (26 marzo 2009) | doi:10.1038/458413a.

Estamos contemplando en tiempo real el hundimiento de una mitología —el mar silúrico carente de peces. A los evolucionistas les encanta citar la máxima de que «la ausencia de pruebas no es prueba de ausencia» cuando se les confronta con la ausencia de formas de transición. Esta máxima vale en los dos sentidos. Ellos se burlan de los creacionistas debido a la ausencia de ningún fósil de «conejo precámbrico», pero observemos dos puntos acerca de esta cuestión: (1) el uso de la misma máxima contra los evolucionistas, y (2) los evolucionistas han sesgado los nombres y las dataciones de los estratos para impedir que se encuentre tal cosa. Los hemos visto reclasificando un estrato de un extremo de la columna geológica al otro cuando les era necesario (véase Vainas precámbricas transportadas al Pleistoceno). Encontrar un conejo en una capa del Precámbrico no les llevaría a abandonar su adhesión inquebrantable a Darwin. Sencillamente, dirían: «Bien, ¡pues vaya! —resulta que este yacimiento pertenece al Pleistoceno».

Cuando encontramos anomalías como ésta dentro del propio sistema cronológico que proponen, se hace más convincente la refutación. Observemos que los fósiles «más antiguos» no son de transición. Ni exhiben rasgos primitivos, ni delimitan linajes distintivos. Antes del Guiyu, decían que los especímenes más antiguos como el Psarolepis presentaban un mosaico de caracteres. Lo que esto significa es que no podía atribuirse a un linaje concreto. Y ahora nos encontramos con que un espécimen aún más antiguo es incuestionablemente sarcopterigio y pez al 100%. La reconstrucción artística nos muestra un pez que podrías pescar y comer. Tiene dientes, agallas, escamas, aletas, ojos y todo lo que un pez pudiera desear. No estaba convirtiéndose en pez a partir de alguna otra cosa, y no estaba evolucionando a ninguna otra cosa. Pensemos en cuántas muchas mutaciones afortunadas hubieran sido necesarias para conseguir todas estas diferentes partes funcionando en conjunto, a partir de un predecesor no pez. Ya que se han encontrado vertebrados hasta las formaciones del Cámbrico Inferior (véase Descubrimiento de 500 peces en el Cámbrico Inferior), no sería mucho estirar imaginar el descubrimiento algún día de un mamífero en estratos del Cámbrico o del Precámbrico. A fin de cuentas, los sistemas esquelético, inmune, digestivo, circulatorio y nervioso centran ya habían «emergido» en aquel entonces, de modo que, ¿que mayor dificultad habría en dar unos toques a la morfología exterior?

Vale la pena insistir en otro caso del dicho de la «ausencia de prueba». El mundo está repleto de «fósiles vivientes» —especies vivientes que no han dejado rastro durante las supuestas decenas o centenas de millones de años (véase la lista en CreationWiki). Aquí tenemos dos posibles lecciones. Una es que podrían encontrarse los conejos del Precámbrico. Si se acepta la cronología evolutiva, se tendría que creer que el tuátara, el celacanto y el pino de Wollemi sobrevivieron a lo largo de decenas de millones de años, con cataclismos incluidos, sin dejar ni rastro en el registro fósil —porque siguen viviendo en la actualidad. Ahí lo tenemos: «la ausencia de prueba no es prueba de ausencia». Segundo, los fósiles vivientes son un argumento en contra de la cronología evolutiva misma. ¿Es acaso verosímil que estos organismos sobrevivieran sin cambios durante tanto tiempo? ¿Dónde está la evolución? ¿No será que estos millones de años son una ficción? Tiene más sentido creer que no ha pasado mucho tiempo entre los fósiles y sus representantes vivos. Se mire como se mire, esta entrada de hoy debería forzar a los darwinistas a admitir que no saben lo que pretenden en los dioramas de sus museos.


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Fossil Fish Pushes Evolutionary Time 26/03/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación:
Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org

Aparece una proteína animal en una planta

25 marzo 2009 — Science Daily informaba de un «descubrimiento absolutamente novedoso que da un vuelco a la opinión convencional» —el de una sustancia animal producida por una planta. El árbol Ave del Paraíso gigante, o Strelitzia nicolai, una gran planta que se parece a una palmera o platanera, tiene flores de un naranja brillante con una sustancia antes conocida sólo en animales.




Strelitzia nicolai, o Ave del Paraíso gigante.
Superior: Árbol. Inferior: Detalle
Fotografías: PatriciaR y
ShineB

Los animales producen bilirrubina procedente de la descomposición de los glóbulos rojos de la sangre. La bilirrubina también da el color amarillo de la ictericia, hematomas y orina. Este es el primer ejemplo de esta sustancia en una planta. Science News decía que se trata de un «maravilloso nuevo descubrimiento» acerca de una planta bien conocida. La bilirrubina es similar en ciertos respectos a la ficobilina, un pigmento usado por las bacterias en la fotosíntesis, y al fitocromo, un pigmento que usan las plantas para detectar la luz.

Science Daily decía que este descubrimiento «puede cambiar la interpretación científica de cómo evolucionó la capacidad de elaborar bilirrubina». Los investigadores descubrieron la sustancia en dos especies de plantas estrechamente relacionadas. «El descubrimiento puede avivar la investigación en evolución para comprender por qué y cómo las plantas elaboran lo que todos consideraban como un pigmento exclusivo de los animales», acababa el artículo. Science News no daba especulaciones acerca de la evolución de esta capacidad, pero citaba a un investigador que decía: «Los investigadores han descubierto enzimas de plantas que abren la molécula de clorofila para formar una sustancia que podría convertirse en bilirrubina con una sola etapa adicional. ... Lo más interesante es que esto sugiere que el primer par de etapas de la degradación son idénticas en plantas y animales».

No se puede tener «comprensión» de cómo evolucionó la capacidad de elaborar bilirrubina. Pasar al modo de cuentismo es el primer refugio de los prestidigitadores darwinistas. Les da una excusa para parecer ocupados, diciendo que esto «avivará la investigación en evolución».

Debido a que la bilirrubina es un producto de descomposición del heme en los animales, es bien posible que quede dentro de las rutas de reacción de la ficobilina o del fitocromo —unas moléculas similares— en las plantas. Sería como alterar la dirección de una bola rodando pendiente abajo. Una variación en las reacciones pudiera haber llevado a una acumulación de bilirrubina en las flores del árbol Ave del Paraíso gigante sin añadir ninguna nueva información genética. Si el cambio de coloración atrajo polinizadores, este cambio podría quedar establecido en la especie dentro del «límite de la evolución» descrito por Michael Behe en su segundo libro.

Para la creencia de los darwinistas de que la «capacidad de elaborar bilirrubina evolucionó», tendrían que explicar por qué un antecesor común unicelular habría necesitado la sustancia, sólo para exhibir esta capacidad de elaborarla cientos de millones de años después en una planta productora de flores que necesitaba flores de color naranja y en animales con sistemas de circulación sanguínea e hígados. Esto no es comprender; esto es soñar.


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Animal Protein Appears in Plant 25/03/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación:
Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org

El hipopótamo — ¿cerdo o ballena?

24 marzo 2009 — Dos equipos de evolucionistas se están peleando acerca de la evolución de las ballenas. Thewissen y su equipo (Universidad Northeastern Ohio) dicen que el hipopótamo es cercano al cerdo, pero Jessica Theodor (Universidad de Calgary) y Jonathan Geisler (Universidad Georgia Southern) dicen que pertenece al árbol genealógico de la ballena. Sus argumentos y contraargumentos se publicaron en Nature la semana pasada.1 Science Daily dio tiempo a Theodor y Geisler para que contasen su lado de la polémica.

Theodor y Geisler creen que se debe tener en cuenta la filogenia del ADN, lo que sus oponentes no hacen. Han elaborado diversos árboles filogenéticos con animales vivos y fósiles que sitúan a los hipopotámidos en la misma línea que los Raoellidae, el Indohyus (un animal indio extinto parecido al cerdo), y a los cetáceos (ballenas). Uno de sus árboles trataba de manera igual a todos los caracteres, otro suprimía la homoplasia (los caracteres convergentes). También omitieron el Andrewsarchus, un depredador de apariencia canina conocido sólo por una calavera y unos pocos huesos. Además, tomaron en cuenta el engrosamiento de los huesos en los oídos tanto de las ballenas como de los hipopótamos, lo que tomaron como prueba de descendencia común.


Manada de hipopótamos (Hippopotamus amphibius)
Fotografía: Paul Maritz

Thewissen et al están de acuerdo con parte del árbol construido por sus oponentes, pero creen que los hipopótamos están más cercanos a los cerdos verdaderos. Dicen que el engrosamiento de los huesos en hipopótamos y ballenas se debe a diferentes mecanismos moleculares. Los hipopótamos, dicen, aparecieron después de los cetáceos, y en África, no en Paquistán, donde se han encontrado la mayoría de los candidatos a antecesores de las ballenas.

Science Daily decía: «Geisler y Theodor razonan que excluir los datos de ADN no sólo descarta una importante información, sino que implica que la evolución de la natación evolucionó de forma independiente en hipopótamos y en ballenas, cuando hubiera podido evolucionar una sola vez en un antecesor común». Thewissen et al dicen: «Geisler y Theodor ponen confianza en sus resultados con respecto a los hipopotámidos afirmando que el análisis que han realizado es consistente con “anteriores estudios filogenéticos”. Sin embargo, uno de los dos artículos que citan se publicaron después de la publicación de nuestro artículo, y no citan un reciente artículo que difiere de sus resultados (y de los nuestros)». Aparentemente, hay otras posturas además de estas dos. «También creemos que es importante mejorar las colecciones fósiles de taxones poco conocidos para avanzar en la comprensión de las relaciones de los cetáceos».

Una posición que no consideró ninguno de ambos equipos es el de la creación. Para esta perspectiva, véase el artículo de Jonathan Sarfati sobre la evolución de las ballenas (en inglés) de Creation Ministries International.


1. Brief communication arising, J. H. Geisler y J. M. Theodor, Nature, E5 (19 marzo 2009) | doi:10.1038/nature07775; Réplica por Thewissen et al, Nature E5 (19 marzo 2009) | doi:10.1038/nature07775.

Recordemos que la evolución de las ballenas era la número 1 entre las «15 joyas evolutivas» en la lista de Nature publicada en enero (La revista Nature hace ostentación de las «joyas de Darwin»). Y este mes volvieron a anunciar esta lista (18/03/2009). Pero si se lee su arenga se ve que está repleta de especulación y de invocaciones al futuro: «Tenemos toda clase de razones para creer que muchas otras esperan su descubrimiento», decían —de modo que sigamos enviando grandes sumas de dinero hacia los cofres del partido darwinista, con tal de mantener la crédula esperanza en una futura respuesta materialista a la vida. La evolución de las ballenas fue también el episodio predilecto en las «Grandes Transformaciones» en la serie documítica de PBS, Evolution (véase De cómo Bambi se transformó en Moby Dick).

Esta pequeña polémica publicada en Nature demuestra que el argumento no está tan fundamentado. Los argumentos a ambos lados revelan los usuales trucos del partido darwinista: invocaciones a conceptos cargados de conjeturas como evolución convergente, retoques al software de formación de árboles genealógicos, y la valoración subjetiva de líneas contrarias de indicios para conseguir los resultados que uno desea. Es hora de dar unos pasos atrás y contemplar la imagen global: ¿Realmente se pueden enlazar una ballena, un cerdo, un hipopótamo y un perro en un único árbol genealógico? Se puede mantener que las diferencias morfológicas entre estos grupos son mayores que sus semejanzas, a pesar de que se trata de vertebrados y mamíferos de respiración aérea. Cada grupo animal está perfectamente feliz viviendo en su medio especializado sin tratar de convertirse en ninguna otra cosa. Cada animal está bien adaptado a su hábitat, y posee toda la maquinaria y sistemas necesarios para desarrollarse (véase la noticia sobre la pantalla solar de los hipopótamos, acerca de que el sudor rojizo del hipopótamo lo protege de las quemaduras solares gracias a unas peculiares estructuras cristalinas que dispersan la luz en todas direcciones, protegiendo así su piel). Sólo entresacando de manera selectiva y premeditada qué indicios van a usarse para respaldar una idea previamente aceptada imaginaría ninguna mente humana algo tan descabellado como unir estos animales en una genealogía.

Parece que va a estallar otra polémica. Dos grupos de carpinteros evolutivos están discutiendo sobre la evolución de la sierra para hormigón, que necesita agua para su funcionamiento. Los dos están de acuerdo en que está relacionada con la sierra de banco, pero uno de los grupos dice que ambas están relacionadas con la perforadora mecánica, y el otro dice que están relacionadas con la sierra de sable. Una opinión es que el movimiento circular de la perforadora y de la sierra para hormigón es un caso de evolución convergente; la otra considera que los motores son producto de un antecesor común. El gremio de los carpinteros evolutivos puede tener sus disputas internas acerca de los detalles, pero una cosa queda clara: estas herramientas desde luego evolucionaron unas de otras, porque todas son miembros del clado de las herramientas eléctricas. Todos los carpinteros evolutivos están de acuerdo en esto: ¡La evolución es un hecho que no se discute!


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Is a Hippo a Pig or a Whale? 24/03/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación:
Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org

Pues ... ¡estalló la estrella que no debía!

23 marzo 2009 — «Nuestro entendimiento de la evolución de estrellas masivas antes de sus estallidos finales como supernovas es incompleto, tanto desde el punto de vista de la observación como del teórico.» Así comienza un artículo en Nature.1 Y Avishay Gal-Yam no estaba bromeando; ha estallado una estrella que no debía, según la teoría.

La célebre supernova 1987A era ya una anomalía. Su progenitora era una supergigante azul. Este hecho «exigía repensar los modelos de evolución estelar», habían dicho. Ahora, se ha identificado el progenitor de una supernova en 2005.

El telescopio Hubble encuentra un extraño progenitor
para una supernova — Fotografía: Hubble - NASA

Se había propuesto que el progenitor de la supernova SN 2005gl era un objeto extremadamente luminoso, pero la asociación no estaba establecida de manera firme (ni tan siquiera se tenía claro que el supuesto progenitor fuese una sola estrella luminosa). Aquí informamos que el objeto previamente propuesto fue realmente la estrella progenitora de SN 2005gl. Esta estrella sumamente masiva era probablemente una variable luminosa azul que según predice la evolución estelar estándar no debería haber explotado en este estado.

Las estrellas masivas no deberían estallar durante la etapa de Variable Luminosa Azul (VLA), pero esta lo hizo. Los astrónomos creen, basándose en la cantidad inesperadamente pequeña de material lanzado desde la estrella, que el material implosionó formando un agujero negro de 10 a 15 veces la masa de nuestro sol.

¿Qué gravedad tiene esta divergencia entre teoría y observación? Gal-Yam se lo decía a Space.com: «Esto podría significar que estamos fundamentalmente equivocados acerca de la evolución de las estrellas masivas, y que las teorías necesitan revisión». Esto también expone que «Esta inesperada explosión podría significar que otras estrellas podrían comportarse de formas previamente inesperadas», decía el artículo. Los astrónomos se están movilizando para tratar de comprender qué ha sucedido.

De modo que los pulcros modelos de colapso del núcleo de las gigantes rojas pueden ser insuficientes. «Esto también deja abierta la cuestión de que pueda haber otros mecanismos para desencadenar explosiones de supernovas», decía Gal-Yam. «Puede que estemos carentes de algo muy fundamental en la comprensión de cómo una estrella superluminosa experimenta la pérdida de masa.»


1. A. Gal-Yam and D. C. Leonard, «A massive hypergiant star as the progenitor of the supernova SN 2005gl», Nature doi:10.1038/nature07934, publicado en línea el 22 de marzo de 2009.

Fundamentalmente equivocados, carentes de algo muy fundamental, exige repensar. ... y esto en una de las ciencias duras, no en las arenas movedizas del darwinismo. Buena lección para aprender.


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Whoops, the Wrong Star Exploded 23/03/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación:
Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org

jueves 9 de abril de 2009

AIP (101): Los huesos del hombre primitivo: La deformación geológica y la variación natural pueden remedar la diversidad

Tim White llama a capítulo a sus colegas paleoantropólogos en el número de 28 de marzo [de 2003] de Science. Allá intenta refrenar la tendencia de los cazadores de fósiles a clasificar cada nuevo descubrimiento como una nueva especie. Les recuerda que deben recordar dos importantes factores que pueden crear una falsa impresión de diversidad (énfasis añadido):


Sahelanthropus tchadensis - Conocido como Toumai
¿Se deben sus rasgos morfológicos a causas evolutivas
o a deformaciones posteriores a su enterramiento?
Fotografía: Ludovic Péron

Hay dos preguntas que hacer al considerar si el fósil constituye prueba de una diversidad de las tempranas especies de homínidos. Primero, ¿son las diferencias morfológicas que se describen en el linaje desde el A. anamensis al A. afarensis cosa real, o se trata meramente de artificios de procesos de fosilización post mórtem? Segundo, ¿se encuentra la supuesta nueva morfología fuera del margen esperado de variación fenotípica de este linaje? Afortunadamente, la historia de la paleontología vertebrada proporciona una perspectiva mayormente no apreciada pero críticamente importante acerca de la primera pregunta. Las modernas colecciones esqueléticas de primates nos ayudan a abordar la segunda.

Para ilustrar el primer factor, White ofrece una secuencia de fotografías de calaveras de cerdos que cualquier aficionado consideraría como evidentemente pertenecientes a tipos separados. Sin embargo los expertos saben que dichas calaveras pertenecen todas a la misma especie, pero que quedaron distorsionadas por procesos geológicos después de su enterramiento: fueron aplastados, extrudidos y modificados de otras formas, a veces en formas no lineales y asimétricas. Para ilustrar el segundo factor, enseña dos calaveras de apariencia muy diferente de modernos chimpancés hembras. Una es delgada y la otra ancha; un perfil tiene una inclinación pronunciada, y el otro está comprimido. Los dientes, las crestas frontales, la calota craneana y las cuencas de los ojos son extraordinariamente diferentes —y sin embargo se trata de la misma especie y del mismo sexo. White observa que «Esta variación es normal en un solo sexo de una especie existente; incluso hay más variación en otras especies vivientes de simios». Sin embargo, un aficionado casi seguramente clasificaría estas calaveras como tipos separados.

Tim White no presenta ninguna pretensión de que la paleoantropología haya proporcionado una ruta evolutiva lineal desde un simio precursor hasta el hombre. En este editorial sólo quiere poner algo de orden en la tendencia de los cazadores fósiles a destacar la diversidad de cada cráneo. Atribuye a Wilford la observación de que «el abrazo de la diversidad étnica entre los académicos puede estar dando lugar a una peculiar forma de paleoantropología políticamente correcta».

Nature Science Update ha publicado un reportaje sobre esta «disputa de familia».

White no proporciona un árbol genealógico creíble para el hombre, o ni tan siquiera insinúa que haya ninguno. Se limita a desacreditar las pomposas pretensiones de diversos descubrimientos recientes, como el Kenyanthropus y Toumai. Pero sus fotografías son muy reveladoras. Si puede haber tanta variación entre individuos de una sola especie, ¿cómo pueden hacerse pretensiones acerca de ningún supuesto antecesor de los humanos? Las crestas frontales, los dientes, la forma de la calavera o las proporciones generales podrían ser obra de una deformación por causas geológicas después del enterramiento, o por variación natural dentro del mismo tipo. ¿Por qué no usar los mismos datos y concluir que cada individuo era o bien completamente simio o completamente humano?

White observa que otros géneros de animales tienen docenas o cientos de especies viviendo paralelamente:

¿Existe realmente una gran diversidad de linajes de homínidos que esperan ser descubiertos y reconocidos en África? ¿Fue esta diversidad como la que tenemos en los actuales mosquitos Anopheles (alrededor de unas 500 especies), en los murciélagos frugívoros del Viejo Mundo (173 especies), en los monos cercopitécidos (94 especies), o siquiera en las ratas africanas Mastomys natalensis (8 especies)? ¿O fue que unas pocas especies homínidas demográficamente expansivas y cosmopolitas extendieron sus correrías e invadieron nuevos hábitats durante el Plioceno (entre 5,3 a 1,8 millones de años atrás)?

Estas preguntas las deja sin respuesta. Y es que la respuesta que queda es «nada de lo anterior». Con todos estos factores capaces de producir falsas impresiones, los paleoantropólogos pueden dedicarse todo el día a contar cuentos acerca de qué piezas del rompecabezas ajusta en cualquier escenario imaginable. Se precisa de cautela científica.

Tim White suena como un concejal municipal recomendando el despliegue de una cantidad suplementaria de policías para mantener el orden en el desfile de la diversidad. Concluye diciendo: «La confusión de la verdadera diversidad de las especies biológicas con errores analíticos, artificios de conservación, evolución diacrónica o variación biológica normal distorsiona escandalosamente nuestra interpretación de la evolución humana. La diversidad de los homínidos en el pasado debería quedar establecida mediante los cánones de la biología moderna, no con un celo populista en pro de la diversidad». El consejo municipal puede permitir a los zelotas que celebren sus manifestaciones, pero no deberían emitir su voto basados en las actividades descontroladas que suceden fuera.


Lecturas recomendadas:

Arthur C. Custance

Frank W. Cousins


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Geological Deformation, Natural Variation Can Mimic Diversity 28/03/2003
Redacción: David Coppedge © 2003 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 -
www.sedin.org

La evolución de la fotosíntesis: Una teoría en crisis

23 marzo 2009 — «Aunque la última palabra sobre el origen del proceso de la fotosíntesis para la producción de oxígeno no se ha dilucidado todavía», escribe Mitch Leslie en Science,1 «los investigadores dicen que están realizando progresos. Sin embargo, hay algo que sí es seguro: Sin esta innovación, la Tierra se parecería mucho a Marte.» Y aquí se acaba su información. ¿Y qué dice al principio y en el cuerpo de su reportaje? Pues no mucho, por lo que se refiere a pruebas científicas.


Cloroplastos en la hoja de una planta. La complejidad de los procesos
de la fotosíntesis, como los otros casos de complejidad biológica,
resiste a todo intento de explicación materialista para su origen.
Fotografía: Rasbak

Leslie comenzaba cantando las alabanzas de la fotosíntesis. Quizá este extracto sirva de ayuda para ver el mundo bajo una nueva luz:

Intentemos imaginar el mundo sin fotosíntesis. Evidentemente, tendríamos que eliminar todo el follaje —y no solo las secoyas y los girasoles, sino también las humildes algas y las bacterias captadoras de luz que alimentan a muchos de los ecosistemas del mundo. También desaparecería todo lo que depende de organismos fotosintéticos, directa o indirectamente, para su sustento —desde los escarabajos que comen hojas hasta carnívoros como los leones. Incluso los corales, hospedadores de algas, perderían su principal fuente de alimento.

La fotosíntesis hace habitable la Tierra para la vida también de otras maneras. Los primitivos fotosintetizadores hicieron aumentar las concentraciones atmosféricas de oxígeno, abriendo el camino a la vida compleja multicelular, nosotros incluidos. Y los habitantes del agua pudieron colonizar la tierra seca sólo gracias a que el oxígeno ayudó a crear la capa de ozono que forma un escudo contra la radiación ultravioleta procedente del sol. La fotosíntesis oxigénica «fue el último de los grandes inventos del metabolismo microbiano, y cambió el medio ambiente del planeta para siempre», dice el geobiólogo Paul Falkowski de Rutgers University en New Brunswick, Nueva Jersey.

Con esta realidad por delante, conjeturar una historia de cómo evolucionó la fotosíntesis plantea un desafío. «Dada su importancia e hacer y mantener la Tierra exuberante de verdor, la fotosíntesis está en la parte alta de lista de los 10 principales hitos evolutivos.» Pero uno busca en vano en pos de indicios de que haya evolucionado. Leslie aborda la historia desde dos frentes: la geología y la bioquímica. Examinemos el frente de la bioquímica primero.

La maquinaria involucrada en la fotosíntesis abruma la imaginación. Los electrones son trasladados en un circuito de ida y vuelta entre dos centros de reacción llamados Fotosistema I y Fotosistema II «La luz pone en marcha un circuito eléctrico en el que los electrones fluyen desde los fotosistemas a través de cadenas proteínicas que elaboran las moléculas ricas en energía ATP NADPH», decía en una breve simplificación. «Estas moléculas entonces alimentan la síntesis de los azúcares de los que dependen los organismos para crecer y multiplicarse.»

Reacciones fotosintéticas dependientes de la luz
en la membrana del tilacoide.


Ciclo de Calvin-Benson

Ilustraciones:
Benceno.

Las cianobacterias que viven en fuentes termales pueden usar sulfuro de hidrógeno en lugar de otras moléculas oxigenadas como el agua como fuente de energía. Leslie describía a estas disidentes, que no producen oxígeno, como más simples. «Sus proteínas fotosintéticas se amontonan en unos “centros de reacción” relativamente simples que pueden haber sido los predecesores de los dos fotosistemas.» Pero inmediatamente después añade: «Conjeturar las etapas que llevaron a este complejo sistema bioquímico lleva al pasmo.» Todo lo que podía sugerir en términos de una historia evolutiva eran dos escenarios: (1) las bacterias cooptaron máquinas ya existentes usadas para otras funciones; y (2) las bacterias compartieron su tecnología mediante transferencia lateral de genes. Por tentadoras que sean estas sugerencias, admitía que los científicos están perplejos. «Sin embargo, otros investigadores permanecen escépticos, argumentando que un fotosistema evolucionó desde el otro, posiblemente mediante la duplicación de genes, creando una antigua célula con ambos. Nadie sabe nada de cierto.» Y como si lamentándose sobre una tumba, añade otra complicación: «De todos modos, fue necesario una cierta elaborada manipulación para convertir los primitivos centros de reacción en fotosistemas generadores de oxígeno». De modo que no es solo que los evolucionistas se sientan imposibilitados de explicar la maquinaria de la fotosíntesis anóxica, sino que no es una tarea insignificante actualizarla al tipo más avanzado.

Pasando a la geología, los evolucionistas intentan abordar la cuestión buscando indicios de cuándo el oxígeno llegó a hacerse abundante por primera vez en la tierra primitiva. Esto, al menos, podría indicar el período en que comenzó la fotosíntesis oxigénica:

Cómo se iniciaron los fotosistemas es decisivo para comprender el origen de la fotosíntesis. Pero la cuestión que ha atraído más atención —y que ha sido causa de más polémicas— es cuándo comenzó la fotosíntesis. La mayoría de los investigadores aceptan que la fotosíntesis no oxigénica apareció primero, quizá poco después que apareciese la vida hace más de 3,8 mil millones de años. «La vida necesita una fuente de energía, y el sol es la única fuente de energía siempre presente y fiable», dice Blankenship.

La historia que se suele contar es que hubo un «gran evento oxidante» hace 2,4 mil millones de años. Se supone que esto marca el inicio de la fotosíntesis oxigénica —el punto en el tiempo en el que los eucariontes desarrollaron la más exigente fotosíntesis que arranca electrones del agua, y que genera oxígeno como subproducto. Leslie tomaba también en consideración indicios controvertidos de que la fotosíntesis oxigénica había comenzado incluso antes. Aquí es donde hace su referencia a Marte:

El argumento de un origen primitivo no está blindado. Por ejemplo, un artículo de 2008 que ha hecho enfurecer a algunos investigadores mantiene que los biomarcadores del petróleo son contaminantes que se filtraron procedentes de rocas más recientes. Los proponentes tienen también que explicar por qué se necesitaron centenares de millones de años para que el oxígeno se acumulase en el aire.

Aunque no se ha dicho la última palabra acerca del origen de la fotosíntesis productora de oxígeno, los investigadores dicen que están realizando progresos. Sin embargo, hay algo que sí es seguro: Sin esta innovación, la Tierra se parecería mucho a Marte.

Así, ¿que va a decir él acerca de un nuevo comunicado que empuja el oxígeno todavía a mil millones de años más en el pasado? Esto no sólo empujaría aún más atrás en el tiempo el origen de la compleja maquinaria de la fotosíntesis, dejando menos tiempo para que sucediesen los felices accidentes materialistas, sino que también suscita dudas sobre el origen de la vida misma, porque las moléculas prebióticas que conjeturan los astrobiólogos no pueden formarse en presencia de oxígeno. Leslie consideraba la posibilidad de una fecha anterior en una entrada del 13 de marzo en Origins, el blog de la AAAS [Asociación Americana para el Avance de la Ciencia] que celebra el bicentenario de Darwin. «No es sorprendente que esta sea una cuestión difícil de responder», decía con cautela. Pero luego Phil Berardelli informaba en Science Now2 del pasado 16 de marzo que los investigadoers deducían la presencia de oxígeno en rocas ricas en óxido de hierro en Australia, que contienen hematita roja a la que se asigna una edad de 3,46 mil millones de años:

Si se confirma, este descubrimiento podría significar que los organismos fotosintéticos para la producción de oxígeno se originaron más de mil millones de años antes de lo que se creía hasta ahora. ...

Son «datos muy convincentes», dice el químico especializado en isótopos Paul Knauth de la Universidad Estatal de Arizona en Tempe. Este resultado puede «enfrentarse a la difundida opinión de que la fotosíntesis [oxigénica] no apareció» hasta hace unos 2,4 mil millones de años, dice, pero la conclusión del artículo «es la explicación más simple». Dice que espera que estos descubrimientos llevarán a una discusión entre «todos los que argumentan que es una cuestión cerrada —lo cierto es que estamos todavía aprendiendo».


1. Mitch Leslie, «Origins: On the Origin of Photosynthesis», Science, 6 marzo 2009: Vol. 323. no. 5919, pp. 1286-1287, DOI: 10.1126/science.323.5919.1286.

2. Phil Berardelli, «Oxygenated Oceans Go Way, Way Back», ScienceNOW Daily News, 16 marzo 2009.

Siempre aprendiendo, y nunca llegando al conocimiento de la verdad (en palabras del apóstol Pablo). Los evolucionistas esperan que creamos que uno de los ejemplos de mayor eficiencia y complejidad de la tecnología celular (véase p. ej., La fotosíntesis exige la clase correcta de estrella) sencillamente apareció por azar de ninguna parte —justo cerca del comienzo de la vida en la tierra, junto con todas las otras tecnologías celulares y sistemas de codificación, transcripción, traducción y aplicación de información. Si los científicos de nuestros días no se sintieran obligados a encerrar todo lo que descubren dentro de la camisa de fuerza de una filosofía especulativa materialista del siglo 19, estos vuelos de imaginación exentos de toda base se verían por lo que son, fantasías conjuradas para negar la realidad patente en toda la maravilla de la vida y de su hábitat. La realidad del Dios Creador, negada contra toda evidencia.


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Evolution of Photosynthesis: A Theory in Crisis 23/03/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris -
www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org

AIP (100): Vainas precámbricas transportadas al Pleistoceno (¡!)

El boletín de la Sociedad Geológica de América comenzó el año 2007 con una bomba informativa. No se ven muchas veces signos de admiración en el título de un artículo científico, pero su presencia en uno escrito por Donald R. Lowe (Stanford) y Gary R. Byerly (Universidad Estatal de Louisiana)1 transmite algo de la sacudida y del asombro que sintieron cuando tuvieron que cambiar la clasificación de una formación rocosa de un extremo de la columna geológica a la otra:


Montes Barberton, Sudáfrica,
ubicación de los cinturones de rocas verdes de Barberton

Fotografía: NASA

Unos cuerpos irregulares de goetita y hematita, llamados vainas de siderita, en la región de cinturones de rocas verdes de Barberton, en Sudáfrica, se habían interpretado previamente como los depósitos de respiraderos hidrotermales submarinas más antiguos del mundo, y que daban supuestas pruebas sobre los sistemas hidrotermales, la composición y temperatura oceánica y la vida primitiva de la era Arqueana. Este trabajo resume pruebas geológicas, sedimentarias y petrográficas procedentes de tres áreas ampliamente separadas que exponen que la siderita fue depositada sobre y directamente por debajo de la superficie del suelo moderno por sistemas activos de agua superficial y de manantiales, probablemente durante períodos de mayor pluviosidad en el Pleistoceno. ... Estos depósitos representan un extraordinario sistema hidrológico de deposición de óxido de hierro del Cuaternario, pero que no proporcionan información acerca de las condiciones ni de la vida en la Tierra primitiva.

El traslado de las rocas más primitivas de la Tierra a tiempos modernos es así causa del signo de admiración en el título: «Cuerpos de siderita del cinturón de rocas verdes de Barberton, Sudáfrica: Productos de un sistema hidrológico del cenozoico, ¡no de respiraderos hidrotermales del Arqueano!» La fecha aceptada previamente para los depósitos de Barberton era de alrededor de 3,55 mil millones de años. La época del Pleistoceno comenzó supuestamente hace unos 1,8 millones de años. Esto significa que la nueva fecha (dentro de la cronología geológica evolutiva) es, como mucho, de 0,6% de la fecha anterior.

1 Lowe DR, y Byerly GR (2007), «Ironstone bodies of the Barberton greenstone belt, South Africa: Products of a Cenozoic hydrological system, not Archean hydrothermal vents!» GSA Bulletin, Enero de 2007, Vol. 119, No. 1 pp. 65-87, DOI: 10.1130/B25997.1.

La astronomía (1/10/2006, 16/01/2001), la geología (13/11/2006, 8/08/2006, 1/04/2006) y la biología evolutiva (13/12/2006) son algunas de las profesiones en las que uno puede equivocarse por un 99% y seguir manteniendo el empleo. ¿Acaso no pueden exigirse responsabilidades a los geólogos que declararon que estas rocas eran arqueanas? ¿Qué clase de confianza nos da esto de que los métodos de datación nos dan la última palabra? Observemos que los geólogos y evolucionistas podían recurrir a estas rocas y entretejer sus historias sobre la vida primitiva en un antiguo planeta, sólo para descubrir luego que estas rocas son tan recientes ¡que podrían estarse formando hoy en día! (Esto merecía otros signos de admiración).

Otros artículos de este mes [de 2007] en las revistas Geology y GSA Bulletin siguen proponiendo dataciones para diversas formaciones con la misma sangre fría con que los geólogos nos decían que las rocas verdes de Barberton tenían miles de millones de años de antigüedad. Esto podrá ser aleccionador para los lectores inteligentes, pero parece que los geólogos y los evolucionistas no aprenden estas lecciones con la rapidez necesaria.

Proyecto de Investigación para Lectores: Sería interesante realizar una investigación de la literatura publicada sobre esta formación de Sudáfrica (nombre en inglés: Barberton Greenstone Belt) para comprobar de qué manera la han empleado los evolucionistas para pergeñar sus cuentos sobre la vida primitiva en nuestro planeta, ahora que sabemos que «Estos depósitos ... no proporcionan información sobre las condiciones ni la vida en la Tierra primitiva». (Podemos encontrar un ejemplo procedente de la AGU que aparece rápidamente buscando en Google, y otro de GeoScience World que afirma con toda tranquilidad que la formación tiene 3,55 mil millones de años de antigüedad.) Wikipedia sigue informando de una edad mayor a 3,6 mil millones de años con fecha de 9 de abril de 2009. Será interesante buscar los métodos de datación que se usaron para atribuirles esta pretendida gran antigüedad. También sería interesante elucidar cómo se presentaba ante los estudiantes la «verdad» establecida de su gran antigüedad. Para un proyecto avanzado, alguien podría seguir este estudio y ver si alguien ha realizado alguna retractación.


Lectura adicional:

y también siga la etiqueta Métodos de Datación


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Precambrian Pods Promoted to Pleistocene (!) 3/01/2007
Redacción: David Coppedge © 2007 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 -
www.sedin.org

AIP (99): Descubrimiento de 500 peces en el Cámbrico Inferior

Allá donde antes sólo se había conocido un fósil incompleto, ahora se ha comunicado de la existencia en el Precámbrico Inferior de 500 especímenes de peces agnatos del género Haikouichthys en el número de 30 de enero [de 2003] de Nature. Esta abundancia de nuevos fósiles «revela una serie de nuevas e inesperadas características que comportan una reconsideración fundamental de varios rasgos de la temprana evolución de los agnatos», según dice el equipo de paleontólogos chinos y europeos. Estos peces aparecen poseyendo ojos, agallas y órganos olfativos, y eran nadadores. Los autores explican las consecuencias (énfasis añadido):


Representación del Haikouichthys ercaicunensis. Sobre datos fósiles reales.
Ilustración: F. Vasconcellos


La posesión de ojos (y probablemente de sacos nasales) es congruente con que el Haikouichthys sea un craneado, lo que indica que la evolución vertebrada estaba ya bien avanzada en el Cámbrico Inferior. Aunque evidentemente un pez no mandibulado, su posición filogenética precisa sigue siendo especulativa debido a que este pez exhibe una desconcertante mezcla de caracteres en contra de anteriores expectativas.

¿Cómo pereció este conjunto de peces? «Los especímenes pueden haber sido sepultados vivos, posiblemente como resultado de un enterramiento inducido por una tormenta.»

Estas no pueden ser buenas nuevas para los evolucionistas, aunque intenten poner a mal tiempo buena cara, diciendo que el descubrimiento puede «extender más nuestro conocimiento de su temprana evolución». ¿Qué evolución? Solían decir que no se habían encontrado peces hasta el Devónico, como si esto amortiguase en algo la Explosión Cámbrica. Pero ahora encontramos unos avanzados rasgos en vertebrados, en peces, justo en el Cámbrico Inferior, y con una evidencia que respalda un enterramiento por inundación. Sobre todo, ¡que no se enteren los creacionistas!


Fuente: Creation·Evolution Headlines - 500 Vertebrate Fish Found in Early Cambrian 30/01/2003
Redacción: David Coppedge © 2003 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 -
www.sedin.org

El misticismo de los cristales invade la astrobiología

20 marzo 2009 — Las ideas místicas sobre el poder vivificante de los cristales generalmente se encuentran en películas y escaparates de establecimientos dedicados a la Nueva Era. La ciencia estará por encima de esto, ¿no? Entonces, ¿que va a pensar el lector que se encuentre con cosas como las difundidas por Leslie Mullen en Space.com?


Los cristales de arcilla —¿modelos
para la generación del código genético?

Uno de los mayores misterios acerca del origen de la vida es cómo llegaron a reunirse los ingredientes necesarios de manera coherente y de forma funcional. En un planeta lleno de materias químicas brutas, ¿qué feliz accidente de la naturaleza llevó al primer y diminuto destello de vida?

Para Alexander Graham Cairns-Smith, este destello puede deber algo al centelleo de un cristal. ...

Los proponentes del diseño inteligente (DI) llevan largo tiempo razonando que la complejidad especificada del código del ADN difiere fundamentalmente del orden repetitivo de las estructuras cristalinas. Cairns-Smith (Universidad de Glasgow) reconoce que el orden sistemático y repetitivo es más común en el mundo inorgánico que en las células vivas. Sabe que el ADN no es repetitivo. Contiene secuencias sumamente específicas, como el lenguaje. «Uno de los milagros de la vida, a mi modo de ver, es la precisión con la que el ADN se copia a sí mismo en la célula», dijo. «Tiene que ser increíblemente exacto, pues en caso contrario desapareceríamos en un abrir y cerrar de ojos». Hasta aquí, el evolucionista está de acuerdo con la posición del DI. Pero en el artículo para Space.com compara la replicación de los cristales con la replicación del ADN —este último la base de la herencia biológica. ¿Pero de dónde vino la información genética de la que es soporte el ADN?

En 1949, el científico irlandés J. D. Bernal sugirió que minerales arcillosos pudieran haber constituido un lugar de reunión para las primeras moléculas de la vida. Este escenario podría explicar cómo las moléculas de la vida dispersadas al azar consiguieron encontrarse en la difusa sopa primitiva.

La idea de Cairns-Smith lleva la teoría de Bernal un paso más adelante. Según su planteamiento, las capas de minerales de arcilla no sólo atrajeron ciertas sustancias químicas presentes en el medio a sus superficies, sino que las capas minerales también actuaron como los primeros portadores de información genética, de modo muy parecido a los pares de bases en el ADN en la actualidad.

Cairns-Smith atribuía el origen de la información genética a acumulaciones al azar de cristales de arcilla que podían realizar copias de sí mismas. Su propuesta era que cristales de capas heterogéneas pudieron haber actuado como primitivos portadores de información.

Cairns-Smith no cree que los cristales de arcilla estuviesen «vivos», como tampoco que piensa que una muestra de ADN esté viva. Más bien, que al actuar como los primeros materiales genéticos para la vida primitiva, los cristales de arcilla crearon un puente entre los mundos de la química inorgánica y orgánica.

Al llegar a un cierto punto, la vida despegó liberándose de sus orígenes genéticos inorgánicos —las sustancias orgánicas que evolucionaron a partir de interacciones químicas en las capas minerales devinieron suficientemente estables para vivir independientes de su cuna, y se hicieron lo suficientemente complejas para replicarse hacia el futuro.

Probablemente, algunas combinaciones de capas minerales funcionaron mejor que otras en la tarea de clasificar las moléculas orgánicas que tenían que llegar a ser materiales genéticos. Uno de sus contendientes favoritos para la primitiva plantilla mineral de la vida es la clorita autigénica, que puede dar lugar a complicadas formas que se parecen a coles de bruselas. Estos cristales de clorita que crecen dentro de arenisca revisten a menudo los granos de arena y no bloquean el flujo de soluciones en el seno de la roca —lo que es una cualidad potencialmente importante para los más primitivos sistemas en evolución. Sin embargo, más bien que la idea de que una secuencia determinada de capas minerales condujese a la vida, Cairns-Smith cree que muchas estructuras diferentes de capas mixtas pudieron haber contribuido a la evolución de la vida.

¿Y por qué Alexander Graham Cairns-Smith ha estado entonando esta misma canción desde la década de 1960? La razón principal es que las otras teorías que abordan el problema desde los azúcares, aminoácidos y ARN son más que increíbles.

Cairns-Smith cree que una cadena de acontecimientos de esta clase era improbable en la Tierra primitiva —el ácido nucleico y el sistema proteínico de la vida es demasiado complejo para haber aparecido directamente a partir de ingredientes simples. Incluso la hipótesis del mundo del ARN, que contempla el ARN desempeñando funciones dobles que en la actualidad son realizadas por el ADN y las proteínas, es un proceso relativamente avanzado y sofisticado.

Puede vivir con los cristales de arcilla – pero no con un Creador inteligente.

«Primero vino una clase de evolución más simple, y luego llegaron a producirse lo que son ahora las moléculas de la vida de una forma coherente», dice Cairns-Smith. «Naturalmente, aquí no había ningún propósito premeditado, pero tan pronto como inició un proceso evolutivo, el mundo habría cambiado y la naturaleza habría establecido un nuevo conjunto de juguetes con los que jugar

Space.com conjuraba esta visión como iluminando el cosmos. «Si la teoría de Cairns-Smith es correcta», concluía Leslie Mullen, «entonces el destello de vida podría estar centelleando en superficies de cristales por todo el universo».

Aquí tenemos una buena exposición de las fantasías materialistas que intentan defender lo indefendible, el origen de sistemas de soporte, transmisión, tratamiento y aplicación de información sin ningún tipo de inteligencia, por felices coincidencias al azar. Naturalmente, esta narración surge debido a la imposibilidad de los otros escenarios materialistas, que a su vez se desarrollan debido a la imposibilidad de este escenario materialista. Véase El naufragio de las investigaciones sobre el origen de la vida, El último testamento de Leslie Orgel, y otros artículos bajo la etiqueta El origen de la vida.


Lecturas adicionales


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Crystal Mysticism Invades Astrobiology 20/03/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación:
Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org

martes 7 de abril de 2009

Fósiles asombrosos — ¿respaldan a Darwin?

19 marzo 2009 — En fechas recientes se han descubierto algunos fósiles dignos de nota. Según las informaciones, los científicos no están seguros acerca de cómo considerarlos, aunque se aplica una abundante jerga evolucionista a la interpretación de los mismos.

Pulpo común, octopus vulgaris
Fotografía: Albert Kok

  1. Pulpo: El más antiguo pulpo fósil es pulpo al 100%. Un excepcional fósil bien preservado, tan difícil de encontrar como un estornudo fosilizado, según la publicación Live Science, exhibe todos sus tentáculos, ventosas e incluso la bolsa de tinta. Los especímenes, descubiertos en roca del Cretáceo en el Líbano, empujan la fecha evolutiva para los pulpos fósiles en decenas de millones de años atrás, hasta 95 millones de años antes del presente. Aunque el descubridor dijo que «esto proporciona una importante información evolutiva», quedó sorprendido al constatar cuán parecido es el fósil a las especies vivientes. «Estos seres tienen 95 millones de antigüedad, y sin embargo uno de los fósiles es casi imposible de distinguir de las especies vivientes», afirmaba Dirk Fuchs de la Universidad Libre de Berlín. Se suponía que los pulpos primitivos tendrían aletas carnosas a lo largo de sus cuerpos. «Los nuevos fósiles están tan bien conservados que se demuestra que, lo mismo que los pulpos actuales, no tenían estas estructuras», nos dice. National Geographic publica una fotografía detallada del pulpo, con tentáculos, ventosas, y todo. Un sitio web dedicado al DI, Intelligent Design and More, analizaba las consecuencias de este fósil para la teoría de la evolución.
  2. Antigua seda de araña: La más antigua muestra de seda de telaraña se encontró en ámbar en East Sussex, Reino Unido, este mes de marzo de 2009. BBC News decía que tiene 140 millones de años. Algunos fragmentos de ámbar de las capas del Cretáceo se encontraban en la superficie de la playa. El artículo no se refiere a ninguna evolución de las arañas —se limita a afirmar que se trata del más antiguo ejemplo conocido de seda de araña. Un profesor de Oxford decía: «Si se confirma —y me parece que tenemos buenos datos que lo avalan— entonces sería la más antigua telaraña conservada y la más antigua seda fósil, me parece, en el registro fósil». Esto significa que las hileras de las arañas ya tenían todo el sistema de hileras para mezclar las sustancias químicas de este complejo material y tejer su tela.
  3. Un anómalo Anomalocarídido del Esquisto Burgess: Otro extraño ser, procedente del Esquisto Burgess del Cámbrico, aparecía anunciado en Science.1 Éste, llamado Hurdia, se parece al mejor conocido depredador Anomalocaris, pero con un carapacho en la parte anterior (véase National Geographic para una reconstrucción artística). Live Science lo calificaba de monstruo en miniatura. Se le estima una longitud de un metro.

Aunque en el artículo se prometía explicar en detalle «su importancia para la temprana evolución de los euartrópodos», el término «evolución» nunca aparece en el cuerpo del artículo. Los autores sí que dijeron que «El análisis filogenético que realizamos sitúa a Hurdia como hermano de un grupo compuesto por Anomalocaris y Laggania, donde estos tres taxones forman un clado en el grupo troncal de los euartrópodos». Por tanto, no se expone ninguna progresión ancestral, a no ser que el Anomalocaris fuese una especie posterior que perdiese el carapacho —pero esto representaría regresión, no evolución. Los autores dicen: «Si el carapacho es homólogo con el escudo cefálico del euartrópodo, esta cubierta cefálica puede haberse originado antes del último antecesor común de los anomalocarídidos y de los euartrópodos superiores». Pero esto son meras especulaciones. No sirve de nada para la teoría evolucionista, porque hace retroceder el origen del carapacho más en el pasado sin formas de transición.


Anomalocaris
Fotografía: Alpha.prim
  1. Un Dino-enano: Uno de los dinosaurios más diminutos que se conocen se descubrió en Canadá. EurekAlert informa que era más pequeño que un gato doméstico y que probablemente comía insectos, pequeños mamíferos y otras presas. «El Hesperonychus es actualmente el dinosaurio más pequeño que se conoce en Norteamérica», observaba un miembro del equipo que realizó el descubrimiento. «Pero su descubrimiento simplemente resalta lo poco que realmente sabemos, y suscita la posibilidad que que los hay todavía más pequeños esperando que se les descubra.» No se dice nada de cómo evolucionó esta especie. Infirieron que este ser era adulto por los huesos pélvicos fusionados. Live Science también comunicaba este hallazgo.

    Siguiendo con los dinosaurios, EurekAlert comunicaba también el descubrimiento de especímenes de Sinornithomimus adolescentes en Mongolia. Los descubridores suponen que éstos murieron al quedar atrapados en un llano fangoso. Infieren que los jóvenes son representantes de una manada que pereció junta. Los esqueletos exhibían una conservación exquisita y estaban orientados en unas direcciones similares, lo que sugiere que perecieron juntos en un breve espacio de tiempo.
  1. Dinosaurio peludo: Nature News anunciaba otro «dinosaurio emplumado» de China, pero su relación con las aves parece dudosa. Se encontraron filamentos integumentarios por el lomo del Tianyulong confuciusi; las supuestas plumas son sólo rígidos filamentos sin caña. Sin embargo, Live Science destacaba la interpretación de que se trataba de «plumas», pero BBC News mantenía que el fósil sólo insinúa «dinosaurios peludos». Fuese lo que fuesen estas estructuras, está claro que no tenían ninguna relación con el vuelo. ¿Eran para ornamentación? ¿Para aislamiento térmico? Las opiniones son diversas. Los autores del artículo original publicado en Nature no tenían una respuesta clara.2 Además, llamar plumas a estas estructuras exigiría una apelación evolutiva a la homología y a la convergencia:

Los singulares filamentos del Tianyulong añaden más complejidad a la cuestión del origen de las plumas. La homología de las estructuras en el Tianyulong y en los terápodos dista de ser evidente a partir de los datos actuales, pero no puede excluirse. Aunque basada en evidencia negativa, la posición derivada dentro de los terópodos para la aparición conocida de «protoplumas» indica que los terópodos primitivos carecían de estructuras integumentarias, lo que a su vez implica que el antecesor común de los terópodos y ornitisquios carecían también de tales estructuras y que sus apariciones en cada clado fueron convergentes.

Este fósil representa el primero en la rama ornitisquia de los dinosaurios en exhibir filamentos integumentarios. El artículo de la BBC resaltaba el problema que esto plantea para el escenario de dinosaurios a aves. Todos los demás «dinosaurios emplumados» eran miembros de los saurisquios, la rama «cadera de lagarto». Uno podría creer que el descubrimiento de «protoplumas» en una especie de «caderas de ave» entusiasmaría a los creyentes en la evolución de los dinosaurios a las aves, pero Lawrence Witmer (Universidad de Ohio) dice que esto «realmente enturbia las aguas» de la narración. «Las malas noticias son que algo que creíamos que estaba tan bien estructurado resulta que ahora no lo está tanto», decía. Los ornitisquios habían sido todos considerados escamosos, como los reptiles. La fecha asignada a este fósil, 150 millones de años antes del presente, sitúa también los filamentos mucho antes que las aves en la línea cronológica evolutiva. «Ahora necesitamos repensar cuál fue realmente el recubrimiento de los dinosaurios antecesores.» ¿Son estos filamentos indicación de sangre caliente? ¿Acaso tienen relación alguna con plumas? «Ahora necesitamos pensar de forma totalmente diferente acerca de los datos que ya tenemos», afirmaba Witmer.

Witmer dio más detalles sobre los problemas en un comentario de Noticias y Opiniones en el mismo número de Nature.3 El fósil exhibe tres bandas de filamentos largos «que recuerdan las estructuras que se cree que son los progenitores evolutivos de las plumas», decía. «El único problema es que no se supone que el Tianyulong tenga nada que se parezca a plumas.» De nuevo, insiste, «El Tianyulong no está en absoluto relacionado con las aves y, como ornitisquio heterodontosáurido, pertenece a una rama totalmente separada del árbol geneaológico de los dinosaurios». Duda de que esto sean plumas en absoluto. No está siquiera claro de qué parte de la piel aparecieron:

Dada la posición del Tianyulong cerca de la base de los dinosaurios ornitisquios, la presencia de estructuras epidérmicas filamentosas parecidas a las plumas podría significar que el dinosaurio ancestral era un animal peludo (aunque quizá no como de peluche). Naturalmente, también podría significar que el recubrimiento peludo de protoplumas se perdió muchas veces durante la evolución de los dinosaurios, porque se conocen muchos grupos de dinosaurios en ambas grandes ramas del árbol genealógico de los dinosaurios con piel escamosa, reptiliana (Fig. 1). Pero antes de inventar complicados escenarios para la evolución de las plumas, la pregunta fundamental a la que se debe responder es si los filamentos del Tianyulong están en el exterior o en el interior de la superficie de la piel.

Esta pregunta tan aparentemente sencilla es sorprendentemente difícil de contestar. ...

Incluso si los filamentos son epidérmicos, y los datos son ambiguos, esto no demostraría que estaban en el linaje de las plumas avianas. Los datos procedentes de todos los supuestos dinosaurios emplumados hasta ahora «suscitan la posibilidad de que pueda haber una diversidad de estructuras filamentosas epidérmicas en los dinosaurios, y que no todas estas estructuras puedan estar relacionadas evolutivamente con las plumas». Si está en lo cierto, ha habido precipitación en la decisión de llamar plumas a estas cosas. «Quizá la única conclusión clara que puede extraerse de lo anterior es que el pequeño Tianyulong ha hecho que un escenario ya confuso del origen de las plumas se vuelva todavía más confuso

Y para concluir esta sección, pasamos a un fósil viviente. National Geographic News publicaba una fotografía de un joven tuátara descubierto cerca de Wellington, en Nueva Zelanda. Los tuátaras son considerados como un «fósil viviente» clásico debido a su «linaje de la era de los dinosaurios». Los dinosaurios han desaparecido todos, pero este reptil que vivió entre ellos sobrevive hasta el día de hoy, sin haber dejado fósiles en los 65 millones de años que creen los evolucionistas que los separan.


1. Daley, Budd, Caron, Edgecombe y Collins, «The Burgess Shale Anomalocaridid Hurdia and Its Significance for Early Euarthropod Evolution», Science, 20 marzo 2009: Vol. 323. no. 5921, pp. 1597-1600, DOI: 10.1126/science.1169514.

2. Zheng, You, Zu y Dong, «An Early Cretaceous heterodontosaurid dinosaur with filamentous integumentary structures», Nature 458, 333-336 (19 marzo 2009) | doi:10.1038/nature07856.

3. Lawrence M. Witmer, «Dinosaurs: Fuzzy origins for feathers», Nature 458, 293-295 (19 marzo 2009) | doi:10.1038/458293a.

Aparición repentina, seres bien adaptados, estasis, ausencia de ninguna descendencia lineal clara —esto no es lo que Charles Darwin quería ver. Los fósiles representaban el mayor problema para su teoría en 1859, y a pesar de la propaganda de sus discípulos, siguen constituyendo obstáculos para la creencia en una progresión lenta y gradual de los seres vivos desde lo simple hasta lo complejo.


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Amazing Fossils: Do They Help Darwin? 19/03/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 - www.sedin.org