lunes, 31 de octubre de 2011

El argumento de «la basura de los huecos» se vuelve a encoger

27 octubre 2011 — El libro de Jonathan Wells, The Myth of Junk DNA [El mito del ADN basura], ha reducido a los defensores de la tesis del ADN basura a formular argumentos de «la basura de los huecos», esto es, la esperanza de que algo del ADN que todavía no comprendemos resultará, después de todo, ser basura evolutiva inútil. Pero la dirección a la que tiende la investigación es que, con el descubrimiento de más y más funciones para el ADN no codificante, los huecos se van haciendo más y más pequeños.



Ya en diversas ocasiones han aparecido entradas en este blog informando de funciones para el llamado ADN «basura», incluyendo los pseudogenes, lo que demuestra que «la presunción de que el ADN no codificante sea “basura” es un estorbo para el avance de la investigación biológica y médica». Ahora, la revista Nature ha publicado los resultados de una revolucionaria investigación que desvela una amplia evidencia de función para el llamado «ADN basura».

En este estudio se procedió a secuenciar y luego a comparar los genomas de 29 mamíferos euterios (placentarios), y se exploró para encontrar secciones que fuesen muy similares, o «conservadas», implicando que tendrían alguna clase de función que ha sido preservada en el decurso del tiempo. Según una nota de prensa de Science Daily, 'Dark Matter' of the Genome Revealed Through Analysis of 29 Mammals [Se revela «materia oscura» del genoma mediante el análisis de 29 mamíferos], los resultados del estudio implican que «la información de regulación que controla a los genes eclipsa a la información en los genes mismos», y «revelan casi 3 millones de elementos previamente no detectados en regiones no codificantes que han sido cuidadosamente preservados a través de todos los mamíferos». El artículo explica que entre los elementos funcionales descubiertos en este estudio se incluyen:
  • Casi 4.000 exones previamente no detectados, o segmentos de ADN que codifican proteínas
  • 10.000 elementos sumamente conservados que pueden estar involucrados en cómo se elaboran las proteínas
  • Más de 1.000 nuevas familias de estructuras secundarias de ARN con diversas funciones en la regulación de los genes
  • 2,7 millones de dianas predichas de factores de transcripción, proteínas que controlan la expresión de los genes.
En los humanos, los elementos conservados ascienden a más del 4% de nuestro genoma. Una vez más, el trabajo detectó estos elementos funcionales de ADN mediante la comparación de secuencias conservadas, o sumamente similares, a través de muchas y diversas especies de mamíferos euterios, desde humanos a ratones, vacas, elefantes y conejos. Ahora bien, naturalmente si una secuencia no estaba conservada a través de todas estas especies, el estudio no la consideraba como conservada. Esto no necesariamente significa que este determinado tramo de ADN no sea funcional. Sencillamente significa que no comporta una secuencia funcional común presente en todos los mamíferos placentarios.

Evidentemente, unos grupos de mamíferos tan diversos presentan muchas diferencias exclusivas, y por ello no sería de esperar que todo el ADN funcional de los mamíferos aparezca conservado a través de todos los mamíferos —si tal fuese el caso, no habría diversidad. Cualquier ADN funcional sólo específico de orden, sólo específico de familia, o sólo específico de género o de especie dentro de los mamíferos euterios (y que indudablemente existe en grandes cantidades) no sería necesariamente detectado por los métodos aplicados en este estudio. De modo que el hecho de que la mayoría del ADN no está conservado a través de todos los mamíferos euterios no significa por tanto que no sea funcional.

De hecho, este estudio comparativo desveló muchos nuevos tramos de ADN que antes no se relacionaban con ninguna función. Como el artículo de Science Daily hacía observar, ofrecía «una clara perspectiva de regiones genómicas antes indiscernibles». ¿Quién sabe cuántos otros vastos tramos de ADN funcional quedan todavía por descubrir? En realidad, está haciéndose claro que las diferencias genéticas entre humanos y chimpancés codifican nuestras muchas diferencias. Como lo explica Jonathan Wells aquí, las diferencias en el ADN no codificante entre humanos y chimpancés ayudan a producir nuestras diferencias. De modo que el «ADN basura» no conservado desempeña también unas funciones cruciales.

Queda evidente que estamos sólo comenzando a desvelar las operaciones del genoma, pero parece que tanto el ADN conservado como el no conservado pueden desempeñar funciones. Entonces, ¿cómo se aborda la objeción de que «pude haber todavía basura escondida en alguna sección no estudiada del genoma»? Jonathan Wells abordaba esta cuestión en un reciente artículo en Salvo Magazine:

Puede que haya, pero decir que algo de nuestro ADN puede ser basura está a gran distancia de pretender que la mayor parte de nuestro ADN es basura —y que dicha basura sea prueba de darwinismo y contra un diseño inteligente. Y debo añadir que decir que algo en una célula viva es «basura» sólo porque nadie conoce su función es una barrera para la ciencia. Los biólogos realizan avances al no cerrar sus ojos ante «basura», sino buscando nuevas funciones.

Wells respondía en The Receding Myth of «Junk DNA» [El mito del «ADN basura» en retirada] al escritor John Farrell acerca de este mismo punto:

Farrell dice que mi capítulo acerca de los mismos deja al lector «con la errónea impresión de que los biólogos están bien encaminados para descubrir funciones para todo el genoma humano«. Naturalmente, mi libro incluye también capítulos acerca de funciones en diversas otras formas de ADN no codificante de proteínas. En cualquier caso, nunca he dicho que se han encontrado funciones para la mayor parte del ADN no codificante de proteínas, aunque si he dicho que la lista va creciendo más cada semana. Es la tendencia, más que el total actual, lo que debería inquietar a cualquier defensor del «ADN basura».

Y ahora otro importante artículo prosigue avanzando esta tendencia, empujando a los defensores del ADN basura a huecos aún más pequeños en el genoma.

Fuente: Evolution NewsJunk-of-the-Gaps Argument Shrinks Again 27/10/2011
Redacción: © Casey Luskin - www.evolutionnews.org
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2011 - www.sedin.org