Levadura bajo el microscopio. Fuente de la ilustración aquí.
Recientemente apareció un artículo de Ratcliff et al. (2012) titulado «Experimental evolution of mulitcellularity [Evolución experimental de la multicelularidad]» y recibió una buena cantidad de atención de parte de los medios, incluyendo un reportaje en el New York Times. Los autores analizan sus resultados en términos del origen de la multicelularidad sobre la tierra.
El autor principal del artículo es Michael Travisano, de la Universidad de Minnesota, que fue discípulo de Richard Lenski en la década de 1990. El artículo, publicado en PNAS, fue editado por Lenski. El fondo del artículo es como sigue.
Los autores repitieron tres etapas muchas veces: 1) cultivaron levadura unicelular en un frasco; 2) procedieron a un breve centrifugado; y 3) extrajeron una pequeña cantidad del fondo del frasco para sembrar un nuevo cultivo. Esto seleccionaba las células que sedimentaban con mayor rapidez que las otras. Después de varios ciclos de selección, las células sedimentaban mucho más rápido que las iniciales. Un examen exhibió que las células con sedimentación más rápida formaban concreciones debido a una incompleta separación de las células replicantes madres-hijas.
Las concreciones celulares eran también un 10% menos aptas (esta es una cifra bastante grande) que las células iniciales en ausencia de la selección mediante sedimentación. Después de más selección se observó que algunas células en concreciones «cometían suicidio» (apoptosis), lo que aparentemente hacía más frágiles las concreciones y permitía que se disgregasen unas porciones para formar nuevas concreciones. (Las células iniciales ya tenían la capacidad de llevar a cabo la apoptosis.)
Me parece que Richard Lenski, que sabe cómo conseguir la mayor publicidad a partir de unos resultados de laboratorio sumamente modestos, ha enseñado bien a sus estudiantes. De hecho, los resultados se pueden considerar como la pérdida de dos capacidades preexistentes: 1) la pérdida de la capacidad de separarse de la célula madre durante la división celular; y 2) la pérdida del control de la apoptosis.
Los autores no han analizado los cambios genéticos ocurridos en las células, pero tengo la fuerte sospecha de que cuando lo hagan, descubrirán que genes funcionales o regiones reguladoras sufrieron daños o degradación. Este sería simplemente otro ejemplo de evolución por pérdida de sistemas preexistentes, y ya sabemos que los procesos darwinistas destacan por ello. El problema insuperable para el darwinismo es la construcción de nuevos sistemas.
Referencia
Ratcliff, W. C., R. F. Denison, M. Borrello, y M. Travisano, 2012 Experimental evolution of multicellularity. Proc. Natl. Acad. Sci. USA doi/10.1073/pnas.1115323109
Fuente: Evolution News – More Darwinian Degradation: Much
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2012 - www.sedin.org
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