sábado, 28 de enero de 2012

Más evidencia de que la Explosión Cámbrica fue no darwiniana

28 enero 2012 — La Explosión Cámbrica (la aparición abrupta de fílums animales en las primeras capas fosilíferas más antiguas portadoras de planes corporales multicelulares) permanece en toda su fuerza. Conocida por Darwin como un problema para su teoría, ha ido acentuándose como más y más problemática para sus seguidores con el paso del tiempo. En la actualidad se conocen muchos más fósiles del Cámbrico de los que Darwin conoció, y mantienen el mismo patrón: la repentina aparición de animales complejos, completos con patas, sistemas digestivos, ojos y sistemas nerviosos. Los descubrimientos de fósiles en el Precámbrico no han servido de ayuda: los que son más que microbianos resultan ser meras colonias de células sin ninguna relación con los animales multicelulares. Aquí tenemos más descubrimientos que se ajustan a este patrón.

Fósil de una nueva especie de animal marino de alimentación mediante filtración que presenta una apariencia de tulipán (designado como Siphusauctum gregarium). Ilustración: PLoS ONE

Animales tulipán del esquisto Burgess: Se ha encontrado una nueva especie de animal marino de alimentación mediante filtración que presenta una apariencia de tulipán (designado como Siphusauctum gregarium), en el Monte Stephen, en la Columbia Británica, Canadá, emplazamiento de la capa fosilífera Esquisto Burgess, de renombre mundial. En PhysOrg aparecen fotografías de los fósiles y una reconstrucción artística. Este animal, que ha recibido el nombre de Siphusauctum gregarium, tiene una altura de unos 20 cm y vivía agrupado en colonias. El Esquisto Burgess es designado como Cámbrico Medio, pero la existencia de este animal plenamente formado, con intestino, pie de anclaje y bomba para impulsar el agua a través de su «excepcional sistema de alimentación mediante filtración», implica que la mecha fue muy corta entre el Precámbrico y la aparición brusca del mismo.

Crustáceos con aspecto moderno: ¿Te gusta la langosta? Piensa en la complejidad de este animal, con sus ojos, antenas, pinzas, patas, piezas bucales dotadas de mandíbulas, y sistemas de órganos internos incluyendo un tracto digestivo y órganos sexuales. Los crustáceos son un grupo sumamente diverso de artrópodos que incluye a las langostas, los centollos y los cangrejos. Entre el subfílum de los crustáceos están los branquiópodos (que incluyen a las artemias y las pulgas de agua) los ostrácodos (diminutos crustáceos con caparazón de dos valvas; véase el diagrama de sus complejos órganos internos en el sitio del Museo del Lago Biwa), y copépodos (nadadores de «pata remera»; véase en el Smithsoniano para su descripción).

En otro yacimiento en el oeste de Canadá, la Formación Deadwood, un trío de científicos de Cambridge, Hawai y Canadá encontraron crustáceos exquisitamente conservados «de aspecto sorprendentemente moderno» en lutolita, un tipo de roca que se creía que se formaba muy lentamente (véase La geología se hunde en el fango). El resumen de su artículo en PNAS lo expresa bien:1

La antigua historia de los crustáceos queda oscurecida por intensas distorsiones en la preservación de los fósiles, pero un modo tafonómico anteriormente pasado por alto da unas importantes indicaciones complementarias. Aquí describimos diversas extremidades de crustáceos del Cámbrico Medio y Superior procedentes de lutolitas marinas de poca profundidad de la Formación Deadwood en el oeste del Canadá. Los fósiles aparecen como cutículas carbonáceas aplanadas y fragmentarias pero proporcionan un conjunto de datos filogenéticos y ecológicos en virtud de su detallada conservación. Además de una gama sin precedentes de órganos de filtración complejos y mayormente articulados, identificamos al menos cuatro distintos tipos de mandíbula. Juntos, estos fósiles proporcionan la más antigua evidencia para branquiópodos del grupo corona y para los copépodos y ostrácodos del grupo troncal, extendiendo las gamas respectivas de estos clados hacia atrás desde el Devónico, Pennsylvánico y Ordovicio. Sus detalladas similitudes con formas vivientes demuestran los antiguos orígenes y subsiguiente conservación de diversas complejas adaptaciones para la manipulación de los alimentos, incluyendo una asimetría mandibular direccional que ha persistido a lo largo de quinientos millones de años de evolución. Al mismo tiempo, los fósiles de la formación Deadwood indican unos profundos cambios temporales en la ecología de los crustáceos en términos de tamaño corporal y de distribución medioambiental. La más antigua radiación de crustáceos es mayormente críptica en el registro fósil, pero unos «pequeños fósiles carbonáceos» desvelan organismos de aspecto sorprendentemente moderno operando en una biosfera desconocida.

Ya se habían encontrado otros crustáceos en el Cámbrico, dicen los autores (véase 20/07/2001, 4/10/2007), pero «hasta recientemente estaban representados casi exclusivamente por taxones “tipo Orsten” de un diminuto tamaño corporal (< 2 mm) y con una limitada diferenciación de sus extremidades», dicen los autores. Incluso los artrópodos del Esquisto Burgess carecían de «los rasgos claves de diagnóstico entre las ramas de las patas interiores y de las piezas bucales», siguen diciendo. El único fósil anterior con una mandíbula crustácea convincente databa del Cámbrico Superior.

Unos anteriores fósiles «crípticos» insinuaban la presencia de crustáceos en el Cámbrico Inferior, pero ahora este nuevo descubrimiento los exhibe vivos y activos en el Cámbrico Medio: «Los fósiles de Deadwood proporcionan unos cruciales puntos de datación y ecológicos para trazar una radiación principal de crustáceos en el Cámbrico». Luego indican que la Formación Deadwood se extiende desde el Canadá occidental hasta las Colinas Negras de Dakota del Sur.

Después de exhibir una diversidad de hermosos y detallados fósiles y de considerarlos, los autores llegan a la conclusión de que el descubrimiento de los mismos empuja hacia atrás  en 80 a 100 millones de años la fecha de los branquiópodos (Devónico Inferior a Cámbrico Medio), en 70 millones la de los ostrácodos, y de 190 a 210 millones la de los copépodos. Ponen sus mejores esfuerzos para mantener su creencia evolucionista, apuntando a diferencias entre las formas fósiles y las formas modernas o fósiles posteriores; por ejemplo: «En todo caso, ofrecen un claro potencial para conciliar las formas de Orsten con parientes adultos y de mayor tamaño corporal para una nueva narrativa de alta definición de una temprana evolución de los mandibulados». Sin embargo, estos fósiles, dicen los autores, dan «una evidencia directa para una sofisticada manipulación de partículas», y representan «la culminación de la diferenciación cámbrica en las extremidades».

Es difícil ver evolución en la descripción del «temprano origen y consiguiente conservación en la forma y función de los crustáceos» que ilustran estos fósiles, especialmente cuando los copépodos fósiles son más grandes que los modernos. Para conciliar esto con la evolución, ellos postulaban que la presencia de peces con ojos de depredadores llevaría a una disminución del tamaño de los crustáceos. Quizá se olvidan de que los chinos descubrieron peces fósiles en el Cámbrico Inferior (Descubrimiento de 500 peces en el Cámbrico Inferior), pero esto no parece preocuparles demasiado. Los complejos componentes de los cuerpos que aparecen representados en estos fósiles exigen una explicación de cómo un proceso darwinista gradual sin dirección hubiera llevado a tales niveles de complejidad funcional en poco tiempo, repentinamente, sin ninguna ruta evolutiva en evidencia, mucho antes de lo que se esperaba.

¡Arriba el periscopio! Los ojos de la araña de mar: ¿Sabías que hay arañas en el fondo del mar? Un artículo en PLoS ONE se refiere a las mismas.2 Reciben el nombre de picnogónidos, y poseen unos curiosos ojos sobre tallos que parecen periscopios. Los autores del artículo no encontraron fósiles cámbricos de las arañas de mar. Más bien, intentaron inferir sus orígenes evolutivos, y los situaban en el Cámbrico como los artrópodos más antiguos. Decían: «Recientemente se sugirió que los ojos de los artrópodos se originaron de ocelos similares a ojos larvarios». «De ahí que los ojos de los picnogónidos serían una de las tempranas derivaciones de entre la abundancia de ojos artrópodos más sofisticados».

Sin embargo, disponer las piezas del rompecabezas en una especie de sistema evolutivo no parece interesarles demasiado. Descubrieron que estos ojos de estos seres octópodos tenían nervios desde los tallos hasta el cerebro. Cómo aparecieron ojos súbitamente en los más antiguos yacimientos portadores de animales fósiles es el «elefante en el salón» que la mayoría de evolucionistas intentan esquivar. Concluían con una aserción de «si ... entonces» de una dudosa promesa: «Si los ojos de los artrópodos se originaron de ocelos simples similares a los ojos larvarios, los ojos de los picnogónidos podrían ser una de sus derivaciones tempranas, que datan al menos de hace 500 millones de años en el Cámbrico, y serían más antiguos que la aparición de los ojos distintivamente laterales y medios». Observemos que no están diciendo que las arañas de mar tengan ocelos «simples» (órganos sensibles a la luz, como en las libélulas; véase Las libélulas inspiran un aerodeslizador de alta tecnología para el planeta Marte), sino solo que fueron una derivación posterior de un supuesto antecesor, «si» los ojos de los artrópodos «se originaron» por evolución.

1. Harvey, Vélez and Butterfield, «Exceptionally preserved crustaceans from western Canada reveal a cryptic Cambrian radiation», PNAS, Publicado en línea – 17 de enero de 2012, doi: 10.1073/pnas.1115244109.

2. Lehmann T , Heß M , Melzer RR , 2012 Wiring a Periscope – Ocelli, Retinula Axons, Visual Neuropils and the Ancestrality of Sea Spiders. PLoS ONE 7(1): e30474. doi:10.1371/journal.pone.0030474.

La Explosión Cámbrica no es un problema para una creación específica; es un problema para la evolución. ¿A qué se debe que los evolucionistas hayan detentado 150 años de dominio en el campo científico mientras se aferran a una creencia que está desacreditada por la evidencia? Esto es como sería dar a los astrólogos un papel dominante en estos tiempos de astronomía moderna. El infundado mito Victoriano de Charles Darwin tiene que encontrar su puesto al lado de la frenología, del mesmerismo y de las mesas giratorias. Tenemos que contemplar el registro fósil con mirada crítica, sin las gafas teñidas de supuestos evolucionistas. Esto «arrojará luz sobre la evolución», desde luego: quitará las gafas ahumadas de modo que la luz preexistente que había sido ignorada pueda revelar el evolucionismo en su verdadero carácter: como una visión del mundo que exige que toda la realidad sea interpretada siguiendo su oscuro mundo de luz imaginaria.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesMore Evidence Cambrian Explosion was Un-Darwinian  18/01/2012
Redacción: David Coppedge © 2012 Creation-Evolution Headlines -
http://crev.info/ 
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2012 -
www.sedin.org