Un nuevo artículo del Dr. Joseph Kuhn del Departamento de Cirugía en el Centro Médico de la Universidad de Baylor, que apareció en la revista Baylor University Medical Center Proceedings, bajo revisión paritaria, plantea una cantidad de objeciones tanto a la evolución química como a la biológica. Titulado «Dissecting Darwinism [Disección del Darwinismo]», el artículo comienza exponiendo algunos de los argumentos que se suscitaron durante el debate de la Junta de Educación del Estado de Texas que planteó objeciones a las tesis de la evolución química y biológica. Entre estas objeciones se incluyen:
- Limitaciones de los datos acerca del origen químico de la vida para explicar el origen del ADN
- Limitaciones de las teorías de mutación y selección natural para abordar la complejidad irreducible de la célula
- Limitaciones de los datos acerca de especies de transición para explicar la multitud de cambios involucrados en la transición.
(Joseph A. Kuhn, «Dissecting Darwinism», Baylor University Medical Center Proceedings, Vol. 25(1): 41-47 (2012).)
El experimento de Miller fue desacreditado hace mucho tiempo, al constatarse que sus condiciones no tenían ninguna relevancia para el origen de la vida. Sin embargo, muchos editores de libro de texto y autoridares académicas parecen no darse por enterados. Véase La supervivencia de los más falsos. Ilustración cortesía de Ggenellina
Por lo que respecta a un origen químico de la vida, Kuhn señala a los experimentos de Miller-Urey y observa correctamente que «las condiciones experimentales de un medio ambiente reductor escaso en oxígeno y rico en nitrógeno han quedado refutadas». Citando la obra de Stephen Meyer Signature in the Cell, sostiene que «el problema fundamental e irresoluble que afronta el evolucionismo darwinista reside en la extraordinaria complejidad y en la información inherente que contiene el ADN». Kuhn explica también que «la evolución darwinista y la selección natural no hubieran podido ser causas del origen de la vida, porque exigen de replicación para poder operar, y no hubo replicación antes del origen de la vida», pero ninguna otra causa conocida puede organizar la información en la vida.
El Dr. Kuhn pasa luego a explicar el concepto de complejidad irreducible, citando el libro de Michael Behe La Caja Negra de Darwin y observando que «la complejidad irreducible sugiere que todos los elementos de un sistema tienen que estar presentes de manera simultánea en lugar de por unas mejoras graduales secuenciales, como se teoriza en el evolucionismo darwinista». Además, «El hecho de que estos sistemas de complejidad irreducible están codificados de manera específica mediante el ADN añade otro nivel de complejidad, que se designa como “complejidad especificada”.» Como doctor en medicina, Kuhn propone que los sistemas de complejidad irreducible en el cuerpo humano incluyen «la visión, el equilibrio, el sistema respiratorio, el sistema circulatorio, el sistema inmune, el sistema gastrointestinal, el sistema endocrino y el sentido del gusto». Concluye que «el cuerpo humano representa un sistema de complejidad irreducible sobre una base celular y sobre una base orgánica/sistémica».
Kuhn explora asimismo la cuestión de la descendencia común de humanos y simios, y cita del ibro de Jonathan Wells The Myth of Junk DNA [El mito del ADN basura], razonando:
Se ha comunicado que la homología del ADN entre simios y hombres es del 96%, cuando se considera sólo las actuales secuencias de codificación proteínica, que representan sólo el 2% del total del genoma. Sin embargo, la verdadera similitud del ADN es aproximadamente del 70% al 75% cuando se considera la totalidad del genoma, incluyendo lo que antes se suponía «ADN basura», y que ahora se ha demostrado que codifica elementos de soporte para la transcripción o expresión. La diferencia de un 25% representa casi 35 millones de cambios puntuales en nucleótidos o 5 millones de inserciones o deleciones.
En opinión del doctor Kuhn, esto plantea un problema para la evolución darwinista debido a que el cambio de las especies simias a la humana exigiría un ritmo increíblemente rápido de mutaciones llevando a la formación de nuevo ADN, miles de nuevas proteínas e incontables cambios celulares, neurales, digestivos y relacionados con el sistema inmune en el ADN, que codificarían para los miles de nuevas proteínas funcionales».
Kuhn observa también que la Explosión Cámbrica constituye un desafío al neodarwinismo:
En tiempos de Darwin había disponibles miles de especímenes. Durante los últimos 50 años se han clasificado y estudiado millones de especímenes. Es digno de mención que cada uno de estos expone un virtual estallido de casi todos los fílums (35/40) del reino animal durante un período relativamente breve durante la era del Cámbrico, hace 525 a 530 millones de años. Desde aquel entonces ha habido ocasionalmente extinciones de especies, pero sólo en raras ocasiones se ha identificado algún raro fílum de manera convincente. El trabajo seminal de los paleoantropólogos J. Valentine y D. H. Erwin observa que la ausencia de especies de transición para ninguno de los fílums del Cámbrico limita la explicación neodarwinista para la evolución.
A pesar del llamamiento de Texas para analizar los puntos científicos fuertes y débiles de la evolución darwinista, Kuhn concluye observando: «En 2011, cuando se presentaron unos nuevos libros de texto a la Junta de Educación Estatal, 9 de 10 omitieron proporcionar los materiales suplementarios requeridos, que incluirían aspectos tanto positivos como negativos de la evolución (44)». Citando el Informe del Instituto Discovery sobre los Libros de Texto, se lamenta en estos términos:
[V]arios de los libros de texto seguían presentando como con validez el desacreditado experimento de Miller-Urey sobre el origen de la vida, las afirmaciones largamente desacreditadas sobre un apéndice y amígdalas no funcionales, y los fraudulentos dibujos de embriones de Ernst Haeckel. Esencialmente, no se les está enseñando la totalidad de la historia a los actuales estudiantes de biología, de medicina y a los futuros científicos. Más bien, la evidencia sugiere que siguen recibiendo materiales incorrectos e incompletos que exageran los efectos de las mutaciones aleatorias y de la selección natural, ofreciéndolos para explicar el ADN, las células o las transiciones de especie a especie.
Kuhn concluye: «Por tanto, ya es hora de aguzar el intelecto de los estudiantes,d e los biólogos y de los médicos acerca de la posibilidad de un nuevo paradigma».
Kuhn recibe una respuesta — llena de burdos y falsos supuestos darwinistas
La revista publicaba también una respuesta al Dr. Kuhn, de Charles Stewart Roberts, un cirujano cardiovascular en Virginia. La respuesta del Dr. Roberts se limitaba a afirmar, como si fuese una verdad que no necesitase ninguna justificación científica, que todos los rasgos biológicos se podían producir por evolución:
La noción de una «complejidad irreducible» en una célula, como argumento contra la evolución, va más allá de mi actual entendimiento. Pero como sé que la vida ha existido en este planeta durante miles de millones de años, sospecho que ha habido tiempo suficiente para la evolución, no importa cuán compleja, con reducibilidad.
Ya hemos encontrado y abordado este tipo de burdo argumento en favor de la evolución darwinista muchas veces antes de ahora. Uno no puede apelar vagamente a inmensas cantidades de tiempo sin fin (y otros recursos probabilísticos) y suponer que la evolución darwinista puede producir cualquier cosa «sin importar lo compleja que sea». Más bien, uno tiene que demostrar que existen suficientes recursos probabilísticos para producir el rasgo.
En lugar de hacer suposiciones, los proponentes del diseño inteligente tratan de comprobar lo que el mecanismo darwinista puede hacer y lo que no. Por ejemplo, un un artículo bajo revisión paritaria publicado en 2010 por el científico Doug Axe, que sostiene el D.I., modeló una población de bacterias en evolución, y descubrió que hay unos rigurosos límites en la capacidad de la evolución darwinista para producir rasgos mediante mutaciones múltiples. (Un rasgo por mutaciones múltiples es aquel que precisa de la presencia de múltiples mutaciones antes que pueda deparar ninguna ventaja para el organismo.)
En su investigación, Axe adopta unos supuestos en los que favorece muy generosamente el evolucionismo darwinista. Supone la existencia de una enorme población de bacterias que se reproducen asexualmente y que pueden replicarse rápidamente —quizá casi tres veces al día— a lo largo de miles de millones de años. Pero descubrió que unas adaptaciones complejas que precisasen de más de seis mutaciones neutrales agotarían los recursos probabilísticos disponibles a lo largo de toda la historia de la tierra. Además, si sólo se necesitan unas mutaciones intermedias maladaptativas para una adapación compleja, sólo se podrían fijar un par (dos como mucho) de mutaciones. Si se precisa de mutaciones muy maladaptativas, el rasgo nunca aparecerá. Axe analiza las implicaciones de su investigación:
[L]a implicación más significativa no deriva de cómo los dos casos contrastan, sino más bien como conjuntan —al mostrar ambos unas rigurosas limitaciones a una adaptación compleja. Para apreciar esto, consideremos la inmensa cantidad de células necesarias para conseguir adaptaciones de una complejidad tan limitada. Como base para el cálculo, hemos supuesto una población bacteriana que mantuviera una cantidad efectiva de 109 individuos a lo largo de 103 generaciones (en forma de individuos cuyas líneas no estuvieran destinadas a desvanecerse de forma inminente) para experimentación evolutiva. Pero lo que se espera que se consiga a partir de estos enormes recursos en términos de cambios de bases se puede contar con los dedos.
(Douglas D. Axe, «The Limits of Complex Adaptation: An Analysis Based on a Simple Model of Structured Bacterial Populations», BIO-Complexity, Vol. 2010(4):1-10.)
La investigación de Axe sugiere que no podemos suponer, como lo supone Roberts, que existen unos recursos probabilísticos suficientes para producir todos los rasgos que vemos en la vida, «sin importar lo complejos que sean». De hecho, la investigación de seguimiento realizada por Axe y Ann Gauger sugiere que muchos rasgos biológicos podrían precisar de suficientes mutaciones antes de conferir una ventaja que excederían fácilmente el límite de Axe. Su estudio de 2011 intentaba convertir una proteína en otra proteína estrechamente relacionada —la clase de transformación que a decir de los evolucionistas sucedió con facilidad en la historia de la vida. Mediante un análisis de mutaciones, encontraron que se precisaría de un mínimo de siete mutaciones independientes —y probablemente muchas más— para convertir la proteína y su función en la de su supuesta pariente próxima. Pero esto excedería el límite de Axe de la cantidad de mutaciones que podría quedar fijada a lo largo de la historia de la tierra antes de conferir una ventaja.
Su resultado impone unos rigurosos límites al poder creativo del mecanismo darwinista:
El grado en que la evolución darwinista puede explicar las innovaciones enzimáticas parece ser, cuando se examina detenidamente, muy limitado. Las innovaciones a gran escala que resultan en nuevos pliegues proteínicos parecen estar bien fuera de su alcance. Este artículo mantiene que al menos algunas innovaciones a pequeña escala pueden estar también fuera de su alcance. Si estudios de esta clase siguen implicando que esto es general, y no excepcional, entonces las respuestas a las cuestiones sumamente interesantes acerca de los orígenes resultarán probablemente esquivas hasta que se considere toda la gama de explicaciones alternativas.
(Ann K. Gauger y Douglas D. Axe, «The Evolutionary Accessibility of New Enzyme Functions: A Case Study from the Biotin Pathway», BIO-Complexity, Vol. 2011(1) (2011).)
Desafortunadamente, la manera de pensar del Dr. Roberts es sumamente común entre los evolucionistas, que simplemente dan por supuesto que el mecanismo darwinista es suficiente, aunque tal cosa no se ha demostrado. Los proponentes del diseño inteligente adoptan un enfoque mucho más sofisticado, y llevan a cabo investigaciones que están poniendo a prueba estas pretensiones darwinistas tanto tiempo difundidas, y las encuentran falsas.
LECTURAS ADICIONALES:
- Anika Smith - Mentiras y adoctrinamiento
- Jonathan Wells - La supervivencia de los más falsos
Fuente: Evolution News – Peer-Reviewed Paper in Medical Journal Challenges Evolutionary Science and Inaccurate Evolution-Education
Redacción: Casey Luskin © 2012 - Evolution News and Views - www.evolutionnews.org
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2012 - www.sedin.org

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